Ayer se cumplió una semana de las intensas lluvias caídas en Anguil, que alcanzaron en 10 horas los casi 400 milímetros y donde, producto de las inundaciones, hubo alrededor de 50 familias evacuadas, quienes al día siguiente volvieron a sus hogares.
Durante los últimos siete días, se observan máquinas trabajando en esas calles, en algunos casos tapando los zanjones, y en otros, realizando desvíos para permitir el tránsito de los vehículos que a diario tienen que circular por esa zona.
En el pueblo el agua fue bombeada hacia las zonas de la periferia y los vecinos evacuados fueron regresando a sus domicilios. Algunas viviendas, que siguen siendo ventiladas a diario, sufrieron daños de consideración: pisos levantados y roturas en aberturas. Además, algunos vecinos perdieron electrodomésticos y muebles.
En la localidad las calles de tierra afectadas por el agua acumulada fueron unas 20, las cuales fueron arregladas durante estos días. También fueron desagotados varios pozos ciegos, que se encontraban rebasados. "Esta semana el pueblo quedaría saneado", sostuvo el intendente.
Ayuda.
El mandatario municipal aseguró que, junto a personal calificado en la materia, van a recorrer cada una de las viviendas afectadas para interiorizarse de las pérdidas que se produjeron, incluso en aquellos comercios que sufrieron pérdida de mercadería.
"Desde el Ministerio de Bienestar Social nos enviaron 30 mil pesos para cubrir los gastos ocasionados", dijo Fernández. Y agregó: "No hubo grandes pérdidas. El dinero va ser destinado a pagar los desagotes de pozos ciegos, rollos de membrana y aberturas, principalmente".
Asimismo, el intendente contó que ya se iniciaron gestiones ante Obras Públicas del gobierno provincial para conseguir fondos que permitan solventar las reparaciones y ampliación de canales. "También, con personal del APA, estuvimos hablando sobre los 300 metros de desagües que no están finalizados", agregó.
Fenómeno.
Si bien Fernández asumió que hay obras previstas (caso de los desagües), que debieron estar finalizadas para no sufrir estos inconvenientes, también advirtió que las precipitaciones registradas fueron un fenómeno jamás ocurrido. "Nunca hubo registros sobre 400 milímetros de lluvias en 10 horas".
El agua caída durante los tres primeros meses de este año llega a los aproximadamente 700 milímetros, con lo cual supera el registro del 2009, donde las precipitaciones totales fueron de alrededor de 360 milímetros, según comentó Fernández.
El intendente de Anguil señaló que la municipalidad sigue abierta a todos los vecinos para cualquier reclamo: "Hemos prestado el oído a todos. Los más afectados entendieron que este episodio fue inusual y no sufrimos presiones por parte de ellos, sólo algunos pocos quisieron sacar ventaja de esta situación".
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