El ministro de la Producción Andrés Díaz Cano precisó que dentro de las alternativas de solución que se buscan ante la propuesta del gobierno nacional de aplicar un impuesto al vino, “estamos diagramando algunas acciones para dentro del sistema democrática, dialogar, consensuar y tratar de mostrar que ese impuesto perjudica a toda la actividad vitivinícola y queremos que no suceda y que la cadena de valor no sea afectada”.
El impuesto propuesto perjudica al pequeño viñatero, al productor, el que industrializa, el consumidor y toda la cadena “porque esa base de imposición afecta a toda la cadena”, lo cual buscarán plantear al nuevo ministro de Agroindustria de la Nación, una vez que asuma en el cargo.
El titular de la cartera sanjuanina de producción manifestó que la decisión de impulsar un impuesto al vino es “una medida totalmente inoportuna, estamos a tiempo de poder revertirla y por eso nos reunimos con el ministro (de Economía de Mendoza Martín) Kerchner para tomar medidas en conjunto con las demás provincias vitivinícolas”
Tras comentar los contactos mantenidos con sectores empresarios del sector enfatizó que “estamos dispuestos a no ceder un solo punto” al recordar que el vino, además de ser la bebida nacional, es la madre de todas las industrias tanto de Mendoza como de San Juan y “no lo vamos a resignar”.
El funcionario sanjuanino dijo que “si este impuesto se impone, vamos a tener la dificultad que toda la industria vitivinícola va a sufrir un coletazo importante, que se va a tratar como siempre al pequeño productor que es el que más a perder en todo esto”.
Díaz Cano dijo que “nosotros esperamos que se revierta todo esto a partir de la decisión de la Nación” y adelantó que están previstas “audiencias, vamos a dialogar con todos”.
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