La sala es mucho más confortable para los niños y los familiares que los acompañen.
El Ancasti realizó una remodelación completa de la habitación, con el diseño que ideó de principio a fin el constructor Felipe Arrieta, cambiando el cielorraso, pintando de nuevo las paredes con colores apropiados para la recuperación de la salud de un niño, acondicionando el baño y la antecocina. Además, se instaló un televisor, un DVD y aire acondicionado.
Monseñor Julio Quiroga del Pino bendijo la habitación y destacó el gesto solidario que tuvo la empresa propietaria del diario. A su vez, el director asistencial del Hospital de Niños, Alejandro Santillán Iturres, afirmó que "estamos muy contentos, porque fue a través de una idea que surge de los médicos de nuestro hospital tratar de buscar la ayuda privada, y de involucrar a la sociedad para tratar de mejorar el hospital que es de todos. Desde el chico más pobre de nuestra provincia hasta el chico más rico se interna acá, y felicito al diario porque fue la primera empresa que concurrió a nuestro pedido. Y convocamos a las empresas que quieran apadrinar las otras salas".
La gerente general de Multimedios Ancasti, Consuelo Altamirano, señaló muy emocionada que "nosotros no tenemos más que decirles gracias a los que nos hicieron llegar la inquietud y al doctor Santillán Iturres, que nos dio el espacio para hacer las mejoras en esta salita. El trabajo fue conjunto, y lo hicieron más las chicas que trabajan en el área Comercial del diario y es un gran orgullo para nosotros estar acá con este pequeño granito de arena".
Finalmente, el Director Periodístico del diario, Marcelo Sosa, manifestó que "estamos felices de poder contribuir con el Hospital más importante de la provincia que tanta demanda tiene y tantas necesidades tiene. Esperamos que otras empresas también puedan apadrinar otras salas, porque uno entra en este hospital y solo ve necesidades. Y la verdad que hace falta que el sector privado se comprometa con estas cuestiones que no solamente deben depender del Estado".

Comentá la nota