El secretario general de la Presidencia ratificó que los espías que figuran en las escuchas que tenía el fiscal Alberto Nisman no figuran en la nómina de la SI. Sostuvo que son "chantas que venden un cuento para cobrar
El Secretario General de la Presidencia, Aníbal Fernández, informó esta mañana que se respetó el protocolo cuando se ingresó al departamento de Alberto Nisman y negó que los supuestos espías de la Secretaría de Inteligencia denunciados por el fiscal fallecido pertenezcan al organismo.
Sobre la actuación de la Policía en la vivienda del fiscal, Fernández planteó desde la puerta de Casa Rosada: "Había un ventaja fenomenal (para la investigación), la puerta del baño no la abrieron hasta que no llegó la fiscal, un policía de la federal metió la mano y filmó la escena, se la mostró a la fiscal y luego entraron".
El funcionario evitó calificar la muerte del fiscal como un suicidio: "para calificar un hecho hay que tener todos los temas a la mano. Estaba todo ideal para que los peritos trabajaran dejemos que trabajen y den su parecer".
En otro apartado se refirió a otro de los que figuran en la denuncia y en las escuchas. "No voy a decir nada sobre Luis D´Elía", se excusó.
Además, Fernández se refirió al supuesto agente de la SI nombrado en la denuncia del fiscal fallecido: "(A Nisman) le vendían algo que no existía (por la conexión iraní con Ramón Allan Héctor Bogado). Es un buscapina que se dedica a vender influencias, chantas que venden un cuento para cobrar".


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