El jefe de Gabinete salió al cruce de su sucesor, quien esta mañana acusó al gobierno de plantear una transición clandestina
El jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, dijo que llamó a las 21:40 de ayer a quien será su sucesor, Marcos Peña, quien no aceptó el encuentro. "Tuvimos una charla muy bien, y le propuse juntarnos a última hora de la tarde para quedarnos a hablar hasta que las velas no ardan, para tener una conversación profunda y a fondo, pero me contestó que el presidente electo vetó el encuentro", contó enInfobaeTV.
— Marcos Peña dice que ustedes quieren una transición oculta y clandestina. ¿Es así?
— Habría que analizar completo lo que sucedió en el día de ayer, porque ayer la Presidenta recibió al presidente electo en un marco discreto, seguramente porque entendió que eran temas para hablar entre ellos y pensando que esos temas se tienen que manejar de esa manera, de hecho fue así. Luego la Presidenta me instruyó que hablara con Marcos Peña y lo invitara, en el marco de estas discreciones que nosotros pretendemos para que sean más fructíferas las reuniones. Cosas que uno cree que tiene que contarle al interlocutor, y que el otro tiene derecho a preguntar, y para que esto tenga los frutos que tiene que tener. Terminada la reunión en Olivos, yo lo llamé a Marcos Peña y tuvimos una charla muy bien, pero me dijo que el presidente electo vetó el encuentro si no era a la luz del día. Pareciera que fuera a la luz de las cámaras, no a la luz del día. Yo lo invité a mi público despacho, no a un bar en Pompeya, no a una reunión secreta, sino en la Casa de Gobierno, donde hay cantidad de cámaras. Nuestra idea es aportar y generar una serie de reuniones a partir de esta. Yo le conté, tuve que hacerlo y no tuve más remedio, que había que hacer por lo menos una reunión de estas características de discreción, que es la que viene haciendo Ricardo Echegaray, titular de la AFIP, con Alberto Abad, que sé va que va a ser el titular de la AFIP con Mauricio Macri. Y la vocación que se ha tenido en estos casos es esa discreción que permita trabajar y ampliarse. Lo que está diciendo Marcos Peña no es verdad. La charla fue muy cordial, lo que me dijo es que prácticamente no tenía autorización para hacerlo, porque el presidente electo quería hacerlo con las cámaras. Pero no hemos tenido nunca la intención de no colaborar, y dar toda la información que sea necesaria, a la luz de una discreción como se ha venido haciendo entre Echegaray y Abad, sin ningún tipo de complicaciones.
— ¿Puede ser que el presidente electo se haya sentido destratado por la Presidente saliente?
— Cuando se fue de Olivos dijo que la reunión fue cordial, y después cuando va a un programa de televisión, dijo que la reunión no valió la pena. No sé qué significa que valió la pena, porque cuando un presidente en ejercicio se reúne con el presidente que está por ingresar, el presidente que está por ingresar es difícil que conozca de la cosa pública, hay cosas para aportarse, y estas cosas tienen que charlarse en esos lugares. Y eso es lo que se hizo teóricamente. No conozco los pormenores de esa reunión, pero es lo que se buscó. Los resultados tendrían que haber sido todo lo óptimo posibles, porque inclusive el presidente electo le pidió incorporar gente de su confianza para que viajaran a París a la reunión de cambio climática, y la Presidenta dijo que pusiera la gente que quisiera, que no había ningún tipo de inconveniente. Y creo que también quedó claro que yo iba a llamar a Marcos Peña. Por lo menos, él no dijo bajo esas condiciones que no me llame. Dijo que sí, que lo llamara. Y yo no puse a un secretaria o un secretario para que lo llamara. Agarré el teléfono y lo llamé yo, con la vocación de hacer las cosas en serio. Si ellos tienen por vocación seguir con estas cosas chiquititas de las luces, y el mensaje de ese tipo, me parece que tiene poco que ver con la vocación de este Gobierno de hacer las cosas en serio. Nosotros ofrecimos, como instruyó la Presidenta de la Nación, en el marco de una cuota de discreción y criterio para que las cosas fueran más profundas y se sacara todo el jugo posible.
— ¿Usted cree que cuando Marcos Peña habla de "oscuro" hay una desinteligencia en relación a si se sacan fotos o no?
— Yo no puedo decirlo de otra manera, porque cuando yo lo llamo, a las 21.40, yo le expliqué que a la mañana no podía porque tengo la preparación de todo lo que significa las firmas de los convenios de desendeudamiento de las provincias, son muchísimos documentos, que es algo que me lleva mucho tiempo, y no tenía forma de resolverlo. Le dije si te parece a la tarde, nos podemos juntar a las siete y media, ocho de la noche, así ya estamos tranquilos, no hay llamados ni cosas que nos frenen, y charlamos hasta que las velas no ardan, no hay ningún inconveniente. Lo invité en la Casa de Gobierno, en un lugar público, no en un bar de Pompeya. No estoy queriendo hacer una transición oscura, es a la luz del día, todos se enteran acá, usted conoce como se mueven las coas en la Casa de Gobierno. Lo que se busca es que el cambio de información sea lo más cuidado y prolijp posible, hasta para beneficio de ellos mismos.





Comentá la nota