La deteriorada imagen política y judicial del ex premier, y su posible expulsión del Senado, generan incertidumbre sobre la estabilidad del Ejecutivo de coalición. Milán fue el mercado que más cayó en Europa y aumentó el riesgo país.
El colapso en la Bolsa de Milán fue causado, principalmente, por el desplome de las acciones de Mediaset –el imperio mediático de Silvio Berlusconi que, según la prensa local, habría perdido 150 millones de euros en apenas cuatro horas–, que registraron una caída del 7% y debieron suspender su cotización ante el exceso de pérdida de sus activos.
Los datos negativos llegaron luego de que, este sábado, el ex premier conservador amenazara con hacer caer el gobierno de Letta si el Partido Democrático –aliado al Pueblo de la Libertad en el Ejecutivo de coalición– votase a favor de la llamada "decadencia" (expulsión) del Cavaliere del Senado, luego de la condena de la Corte Suprema a un año de cárcel por fraude fiscal, el 30 de julio pasado. El PDL emitió un comunicado en el que consideró que la expulsión de Berlusconi del Senado sería algo "impensable" y "constitucionalmente inaceptable", lo que fue interpretado como una advertencia de que si la Cámara Alta vota la salida del ex premier retirarán su apoyo al Ejecutivo.
Los correligionarios de Berlusconi aseguraron, además, que si mañana el Ejecutivo liderado por el PD no aprueba la abolición del IMU (un impuesto sobre la primera vivienda implementado en 2012), y que fue una de las principales promesas de campaña de la derecha, el PDL estaría dispuesto a abrir formalmente, mediante una moción de censura, la crisis de gobierno.
Ayer, Berlusconi llamó a los suyos a "silencio" para evitar interpretaciones "!maliciosas" ya que, aseguró el magnate de los medios, "en una situación tan difícil para nuestro país y de confrontación entre las fuerzas políticas, la prensa distorsiona cada vez más el debate interno en el PDL". Con sus palabras, el Cavaliere hizo una referencia implícita a los dichos de una de sus más fieles colaboradoras, Daniela Santanchè, quien, este domingo había señalado que el PDL estaba "listo para hacer caer el gobierno".
Los dichos de la diputada provocaron la ira del secretario general del PD, Guglielmo Epifani, quien ayer puntualizó que su agrupación no aceptará ningún "chantaje" o "ultimátum" por parte del partido del ex premier de derecha. El PD "respetará la ley" y votará "sí a la decadencia" de Berlusconi al Senado, afirmó el ex sindicalista quien, además, aseguró que "entre nosotros –los legisladores del PD– no habrá francotiradores". Para Epifani es "inaceptable" que el Cavaliere esté pensando en romper el pacto con la centroizquierda por no querer "uniformarse a las reglas de un Estado de derecho, respetando la separación de los poderes" necesaria para "no transformarnos una república bananera".

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