El primer ministro bávaro aseguró que si la mandataria no pone en orden la situación en la frontera, presentará una demanda
BERLÍN (DPA). - La crisis de inmigrantes que vive Europa no es meramente una cuestión social. Las olas de refugiados que llegan a las costas de países como Italia y Alemania es un tema que está en medio de la discusión política actual y que golpea de manera particular a la canciller alemana, Angela Merkel , que promulgó un discurso de aceptación ante los extranjeros.
Pero en medio de las protestas sociales por la cantidad de inmigrantes que se refugian en el país y tras los ataques que tuvieron lugar en el estado de Colonia, donde fueron ultrajadas sexualmente varias mujeres, la mandataria está expuesta y obligada a dar un giro.
Ayer, le fijaron un "ultimátum" para rectificar y poner límite a la afluencia de refugiados.
"En los próximos 14 días exigiremos por escrito al gobierno que restablezca el orden en las fronteras", advirtió Horst Seehofer, primer ministro bávaro y jefe de la Unión Cristianosocial (CSU), al semanario "Der Spiegel". "Si no lo hace, el gobierno bávaro no tendrá otra opción que presentar una demanda ante el Tribunal Constitucional", aseguró.
El político conservador y su CSU, versión bávara de la Unión Cristianodemócrata (CDU) de Merkel, vienen actuando como los principales críticos de la política de la canciller en materia de regugiados. También los socialdemócratas del SPD, socios en la coalición de gobierno, dieron plazos a la canciller para poner en marcha reformas que frenen la ola de solicitantes de asilo que están llegando a Alemania.
El jefe del grupo parlamentario socialdemócrata, Thomas Oppermann, planteó un escenario preocupante para Merkel y su plan de asegurar las fronteras exteriores de la Unión Europea (UE): "Si fracasa con los socios europeos, me temo que ya no podrá mantenerse la libertad de viaje en Europa".
Alemania recibió 1,1 millones de refugiados sólo en 2015. El gobierno bávaro de Seehofer estima que en los primeros días de enero siguieron llegando a Alemania unos 3.000 refugiados por día.
Su advertencia de llevar el tema al máximo tribunal alemán aumenta ahora la presión y fija un plazo para descomprimirla, justificado en parte por la cercanía de las elecciones regionales que celebran tres estados federados alemanes el 13 de marzo.
"O Merkel y Seehofer logran acordar una línea común antes de las importantes elecciones de marzo", analizó "Der Spiegel", "o la canciller se arriesga a una lucha constante de poder con su propia gente que, al final, podría costarle el puesto".
La idea de recurrir al Tribunal Constitucional sumó esta semana argumentos legales debido a un documento emitido por un ex miembro de la corte, Udo di Fabio, que acusó al gobierno de Merkel de violar el derecho vigente al abrir las fronteras alemanas para los refugiados.
Seehofer señaló que, de confirmarse esa visión, el gobierno tendría que afrontar los costos derivados de la acogida de refugiados. "Debemos analizar primero cómo aumentará la participación del gobierno federal en los costos", aseveró.

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