Ameghino: reclamo mancomunado por el Centro de Salud

Integrantes de una cooperativa de construcción y profesionales de la medicina se expresaron por el financiamiento de una obra pública. Desde hace varios años existe el compromiso oficial de avanzar en la ampliación y remodelación del precario edificio.
El Centro de Atención Primaria (CAP) del barrio Ameghino atiende, según las épocas del año, un promedio de 150 vecinos, quienes recurren al sistema público de salud como única posibilidad a sus necesidades médicas.

Desde hace varios años existe el compromiso oficial de avanzar en la ampliación y remodelación del precario edificio, donde profesionales de distintas especialidades intentan suplir con trabajo las deficiencias de infraestructura.

Por estos días, una cooperativa de trabajo inició la obra, aunque por el momento sin contar con el anunciado financiamiento estatal.

“Hace como mínimo dos años que está la intención de realizar la obra, como parte de un reclamo de la comunidad del barrio y de los médicos. Se trabaja en condiciones sumamente indignas. La idea es modificar el CAP para remodelarlo por completo. Eso tardó mucho tiempo en hacerse efectivo, hasta que el año pasado se retomó la discusión desde la propia sala ante funcionarios de la actual gestión.

“El tránsito que se recorrió en los últimos meses fue bastante complejo porque en diciembre arrancaba la obra con el presupuesto y los planos correspondientes. Hubo una contrapropuesta para el diseño de obra y pasaron otros tres hasta que se llegó al diseño actual. Una complejidad burocrática importante. Hubo un compromiso político de distintos funcionarios. El mismo intendente en la apertura de sesiones del Concejo Deliberante anunció la construcción de la obra, y bajo ese compromiso empezaron los primeros trabajos”, expuso Agustín Burgos, integrante de la cooperativa que administra el Movimiento de Trabajadores Comunitarios (MTC).

Hasta el momento se avanzó con los cimientos del Salón de Usos Múltiples (SUM) planificado en uno de los laterales de la actual sala. Esa primera etapa fue costeada íntegramente por la cooperativa, generando endeudamiento con los respectivos proveedores.

“De parte del Municipio no se ve un avance al ritmo de las necesidades de la comunidad, porque estamos llegando al invierno y las consultas son más recurrentes. Hasta ahora el Municipio no puso un peso. Hay compañeros que están trabajando prácticamente a voluntad y tenemos deudas con los proveedores. Se inició la obra porque hubo un compromiso de las autoridades. Estamos bastante preocupados”, agregó Burgos.

Uno de los médicos que conforma el equipo del CAP comentó que “el centro está en bastante malas condiciones edilicias y una ampliación facilitaría cubrir la gran demanda que tenemos, porque muchas veces nos vemos limitados en el espacio”.

“El barrio tiene muchas necesidades y hay vecinos que vienen todos los días. Es uno de los centros de salud que más población atiende. Las condiciones no están dadas para dar una atención de calidad, porque la parte edilicia no acompaña para nada”, expuso.

Las deficiencias son evidentes: paredes rajadas, humedad por pérdidas de cañerías, un solo baño para profesionales y pacientes, y ausencia de un espacio para llevar a cabo reuniones o talleres.

El trabajador de la salud explicó que “hace muchos años que pedimos remodelaciones, pero la propuesta de la obra vino directamente de la Municipalidad; fueron pasando los años y en los últimos meses estuvieron dando vuelta con los planos, parece que nos están tomando el pelo”. Por esa razón, el equipo profesional del centro decidió sumarse al reclamo de los cooperativistas.

“Tenemos un buen equipo, pero las limitaciones son el espacio. Muchos terminamos trabajando en lugares que no son los mejores”, completó.

Comentá la nota