Desde los gremios docentes anunciaron el normal inicio de clases en toda la provincia, pero en esta ciudad no ocurre lo mismo.
Todo comenzó antes del receso invernal, cuando se produjo un principio de incendio en la deteriorada instalación eléctrica. Esto sumado a que las paredes permanentemente están electrificadas y a un sinnúmero de situaciones, un grupo de padres se autoconvocó y decidió tomar el establecimiento.
Recién allí la cartera educativa provincial prestó mayor atención al reclamo del cual también participaron docentes y comunidad educativa toda. El compromiso fue que al volver de las vacaciones todo estaría concluido, para que los niños tengan la seguridad necesaria al momento de tomar clases.
Llegó el día lunes 29, cuando ansiosos cientos de niños regresaban a las aulas con la ilusión de volver a reencontrarse con el compañerito, jugar en las galerías del establecimiento y retomar sus estudios.
No pudo ser, porque una vez más la desidia y falta de interés por asumir los compromisos contraídos, tienen sumido a un establecimiento señero en la incertidumbre.
Docentes y padres pudieron constatar que el avance en las obras prometidas no ronda ni el 35 por ciento. Tal fue la bronca e impotencia que optaron por realizar una asamblea donde resolvieron nuevamente tomar pacíficamente la institución, y, algo inaudito, realizar un corte de ruta para que sus reclamos tengan eco, y sus hijos tengan condiciones dignas y seguras dónde estudiar.
Aldo Copa, uno de los padres que optaron por permanecer en las puertas del establecimiento, expresaba a El Tribuno de Jujuy: “desde que empezaron las vacaciones se habían comprometido mediante un acta finalizar las obras; finalmente no se avanzo en nada. Nosotros fuimos claros, si esto no está terminado cuando regresemos a clase la escuela se toma, hasta que nosotros veamos terminado todo el trabajo eléctrico”, remarcó.
Cabe señalar que a la escuela asisten unos 800 chicos en turno mañana y turno tarde. Las temperaturas en La Quiaca, en esta época llegan a hasta los 15º bajo cero, con lo cual se hace imposible estar sentado mucho tiempo por los riesgos de salud que esto puede ocasionar ante una hipotermia. Por lo tanto otra manifestante, quien pidió no ser identificada, dijo: “es una vergüenza, traje a mi nieto con tanto frío, adentro no se puede usar la calefacción y se descompuso. Qué culpa tiene la escuela de llevar el nombre de alguien del radicalismo?, por eso no quieren concluir las tareas”, sostuvo.
Mientras tanto en el acceso sur, sobre ruta nacional 9, una situación similar se vivía por la indignación de los padres. Algunos con lágrimas manifestaron ante los medios allí presentes: “nuestros hijos merecen un lugar apto para pasar clases; el Ministerio de Educación miente, no le interesa la educación, cómo puede ser en todo este tiempo no hayan hecho nada”, enfatizaron.
A todo esto el jefe comunal intentó poner “paños fríos” a la situación, recalcando que la comuna colaboró con el establecimiento y la responsabilidad debe ser asumida plenamente por el área del ministro Rodolfo Tecchi. Mientras tanto cuatro centenares de alumnos no pueden retomar las clases normalmente en La Quiaca.

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