Las altas temperaturas ponen en jaque a los gastronómicos

Las altas temperaturas ponen en jaque a los gastronómicos

Los inspectores del Municipio refuerzan los operativos en los comercios. Los del rubro están en la mira porque con el calor los cortes de energía afectan el servicio que ofrecen.

En menos de una semana, una serie de comercios volvió a ser clausurada por los agentes del área de Control del Municipio. Como se viene evidenciando desde que se iniciaron los operativos en toda la ciudad, los problemas más comunes son la falta de higiene y las graves falencias en seguridad en cada uno de los negocios. La mira está puesta en el rubro gastronómico, y la preocupación con la llegada del verano son los cortes en la cadena de frío y los alimentos en mal estado que suponen un serio riesgo para la población.

La confitería más reconocida de la Capital sorprendió a todos el pasado jueves cuando los inspectores de la Dirección de Control obligaron a los encargados a cerrar las puertas y a colocar la faja de clausura. La causa fueron las notorias faltas de seguridad e higiene en la cocina y en el local de atención al público. "Había rastros visibles de suciedad en las paredes, y los elementos de la cocina no tenían buena ventilación, y era evidente que también estaban invadidos de cucarachas y ratas", mencionaron desde el cuerpo de trabajadores que participó del operativo sorpresa que derivó en la clausura de Marta de Bianchetti.

A su vez, el director del área municipal a cargo del trabajo, Carlos Cánepa, hizo una advertencia a la sociedad sobre esta clase de hechos. "La gente se deja engañar porque hay lugares que son muy 'paquetos', pero en realidad es sólo la apariencia. Dentro de esos sitios muchas veces nos llevamos sorpresas muy desagradables y los tenemos que cerrar de inmediato", señaló en una entrevista para Radio Sudamericana.

CALOR Y

COMPLICACIONES

Por su parte, en conversación con EL LIBERTADOR, fuentes de la misma Dirección explicaron que con la llegada del calor los trabajos en todos los negocios del rubro se deben intensificar. "Es una época en que las carnes y las verduras se descomponen con mayor rapidez, si no se las tiene en las condiciones adecuadas. Y con estos controles ya tuvimos sobradas evidencias de que no se tienen los cuidados necesarios para garantizar el bienestar de los clientes", indicó una de las trabajadoras del cuerpo de inspectores.

El riesgo potencialmente alto de que algunas personas sufran una intoxicación por el consumo de comida en mal estado es el motor que impulsa los operativos. "No podemos esperar a que se enferme alguien para ir, redactar las infracciones y exigirle a los comerciantes que cumplan con las normativas. El trabajo que hacemos es preventivo y la prioridad son los vecinos", cerró la fuente.

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