Ayer, en el teatro San Martín, la fórmula gubernamental conformada por el actual mandatario y su vice testimonial, Juan Manzur (pidió licencia para seguir en el Ministerio de Salud de la Nación), juraron y asumieron en sus respectivos cargos. Logros de las gestiones anteriores y objetivos para los próximos cuatro años.
José Alperovich, aquel que abrazaba la causa radical en la génesis de su militancia, hoy se ha convertido en el único privilegiado de los mortales de la comarca, encarado en un personalismo casi absoluto, que continuará sustentando al peronismo vernáculo en el poder.
Ayer, se produjo el puntapié inicial de una nueva gestión, la tercera consecutiva comandada por el alperovismo que ostentará hasta el 2015, 12 años de gobierno ininterrumpidos, que incluso pueden extenderse otro tantos más si las ansias de poder así lo estimaran necesario.
En un teatro San Martín colmado de militantes, funcionarios, autoridades civiles, judiciales, eclesiásticas, militares (entre los que se destacan, por nombrar algunos, al gobernador de la provincia de La Rioja, Luis Beder Herrera y el flamante arzobispo de Tucumán, Alfredo Zecca) Alperovich recibió los atributos de mando, la banda y el bastón, por parte de sus familiares (esposa, hijos y nietos).
A partir de entonces y previo juramento de la fórmula consagrada en los comicios del pasado 28 de agosto, el mandatario y su vice Juan Manzur (luego le fue otorgada una licencia para que siga desempeñándose en el Ministerio de Salud de la Nación), inauguraban este período de administración.
Produndización y continuidad
"Cuando asumí por primera vez como gobernador prometí que Tucumán no iba a volver a ser el mismo. He sido fiel a mi palabra. Tucumán ha cambiado y ha cambiado para mejor", rezó uno de los fragmentos del discurso del Gobernador, leído ante el público presente y el pleno de los legisladores que constituyen la nueva integración del parlamento local.
Básicamente, los aspectos referidos en la alocución de Alperovich, con una extensión que rozó los 35 minutos, se basaron en destacar los principales logros que se concretaron a lo largo de sus gestiones anteriores en las diferentes áreas de gobierno, como así también trazó los lineamientos que deberá afrontar durante los próximos cuatro años con el objeto de "reafirmar la continuidad y profundización del proceso de transformación puesto en marcha en octubre de 2003 al llegar por primera vez al gobierno", sostuvo el titular del Ejecutivo provincial.
En los primeros párrafos del discurso ya se dejaba patente la polarización de las condiciones generales de vida en las que se encontraba Tucumán hace ocho años atrás, de forma tal de exaltar las acciones llevadas a cabo desde entonces, pues a través de un "intenso trabajo hemos logrado cambios significativos en la penosa realidad que heredamos. Tucumán vive actualmente una verdadera transformación en el plano económico, social y educativo", sostuvo Alperovich.
Para reafirmar estos dichos, adujo drásticas reducciones en los niveles de pobreza, indigencia y desocupación, pero a su vez, enfocó sus consideraciones en uno de los aspectos que levantaron polémica y críticas en el pasado, vinculadas a las estadísticas sanitarias, dado que desde los sectores opositores se argumentó que dichos índices fueron alterados, lo cual le restaban confiablidad.
Calificado como un dato significativo que demostraría el desarrollo económico y social, el Gobernador resaltó que "la mortalidad infantil bajó drásticamente en estos años: pasó del 25 por mil a fines del 2002, al 13,1 por mil actual. La meta que nos proponemos es lograr una cifra inferior al 9 por mil en los próximos años". A su vez, indicó que la provincia presenta un aumento en la sobrevida de niños que nacieron prematuros.
Se señalaron, asimismo, las obras realizadas en materia de servicios sociales básicos para garantizar a la población el acceso a agua potable, red cloacal y vivienda digna. "De nada vale declamar sobre los derechos humanos del hombre allí donde el Estado no puede brindar agua o luz o garantizar educación y salud para sus habitantes", aclaró el mandatario, por lo que la promesa emitida en este sentido estuvo relacionada con la continuidad en la urbanización de la provincia, donde las obras de pavimento casi diarias fueron el caballito de batalla para afianzar la gestión.
Al momento de incurrir específicamente en el ámbito financiero y económico, quien comandará los destinos de la provincia, alegó que "cuando asumí la economía de la provincia estaba estancada", diferenciando que "Tucumán es hoy una provincia en crecimiento y en pleno despliegue de sus potencialidades productivas".
Por otra parte, resaltó la diversificación productiva de nuestro territorio al ejemplificar que "no es sólo azúcar. Además es citrus, soja, arándano, frutilla, miel, industria metal-mecánica y textil, construcción, servicios y comercio; también pymes, software, turismo e innovación tecnológica".
En su primera evocación a la figura del ex presidente Néstor Kirchner, agradeció su voluntad política para implementar el programa de biocombustibles, a través del etanol, como valor agregado a un subproducto de la caña de azúcar.
El pilar económico
Al desenvolvimiento de la actividad económica que describió en sus palabras, Alperovich comentó que para que ello se establezca ha contribuido la situación financiera de una provincia que exhibe superávit fiscal y está al día con los compromisos de su Tesoro, añadió.
"Todos estos aspectos ayudan a reducir la incertidumbre y crean un ambiente de confianza. Es importante señalar que cuando asumí por primera vez en octubre de 2003 comencé mi gestión con el tremendo condicionante de una deuda acumulada durante los últimos 15 años de, aproximadamente, tres presupuestos y medio", graficó el huésped circunstancial del palacio de 25 de Mayo y San Martín.
"Ocho años después, la provincia ha reordenado la hacienda pública y logramos quebrar la tendencia de décadas anteriores de generación de déficits fiscales que repercutían en el crecimiento de la deuda pública", añadió para referir que el objetivo que guió a su gobierno ha sido lograr el crecimiento sostenido de la provincia, pero con equidad social y respeto por el medio ambiente.
Obviamente, el agradecimiento para con las acciones concretadas desde el Gobierno nacional no podían estar ausentes, menos cuando Tucumán es una de las mimadas por las administraciones kirchneristas. "Probablemente, nada de todo lo hecho hubiese sido posible si ese gran argentino, Néstor Kirchner, no le hubiera devuelto al Estado un rol decisivo en la salud, la educación y el desarrollo de los argentinos. Al asumir como gobernador en octubre de 2003 acompañé desde un primer momento el nuevo rumbo económico y social, que hoy continúa la presidenta Cristina Fernández, articulándolo con las necesidades y particularidades de nuestra provincia".
Al momento de hacer referencia al constante plebiscito popular fundado en las urnas en cada elección que se desarrolló hasta el momento, Alperovich señaló que "el pueblo tucumano se ha expresado y masivamente ha respaldado nuestro gobierno. Esto indica que vamos por el camino correcto, que las obras y realizaciones de las que hablamos son también percibidas por la mayoría de la población".
Pero, a razón de contrarrestar las críticas que se sustentan en cuanto a su forma de administrar el poder, en especial para quienes son críticos con la gestión, el Gobernador indicó que el respaldo depositado "en modo alguno significa desconocer las opiniones y sentimientos del resto de los ciudadanos que no comparten la misma visión, a cuyas críticas y observaciones permanezco siempre muy atento".
A modo de conclusión, el Gobernador señaló que "la transformación de Tucumán es un hecho. estamos haciendo historia, un nuevo Tucumán. Entre todos lo estamos logrando".






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