Un enorme cartel con la imagen del gobernador José Alperovich supervisando a una joven mientras opera una PC, ante la complaciente sonrisa de sus funcionarios, se vino abajo por efecto de la tormenta que se abatió el domingo por la noche sobre Tucumán.
Finalmente, el operativo retiro de la foto de Alperovich terminó llevándose consigo los carteles de publicidad de una gaseosa y, como una metáfora política de sorprendente actualidad, también arrastró en su caida a los sonrientes rostros de Osvaldo Jaldo y Juan Manzur, resabio de la última elección.
Según los improvisados reporteros de Twitter, el retiro de los carteles causó daños en la propiedad donde funciona una pinturería, y puso en peligro la costosa pantalla pubicitaria instalada en el mismo lugar.



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