Allanaron el departamento de la directora del FMI en París

Allanaron el departamento de la directora del FMI en París
Es en el marco de una causa judicial sobre una millonaria indemnización a un empresario.
La encumbrada directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Christine Lagarde, se vio envuelta en un escándalo judicial al avanzar una investigación sobre el controvertido papel que jugó al aprobar, durante su época como ministra de Economía de Francia, una millonaria indemnización a un empresario ligado al ex presidente Nicolás Sarkozy. Como parte de los procedimientos, ayer la policía y funcionarios de la Justicia francesa allanaron el elegante piso que tiene en París para buscar documentación sobre el caso, aunque la economista no se encontraba porque había viajado a Alemania.

Los tribunales económicos de París abrieron la causa en agosto de 2011 con el objetivo de verificar si en 2008, cuando Lagarde estaba a cargo de la Cartera económica en la administración de Sarkozy, intercedió para favorecer al acaudalado Bernard Tapie. Este empresario había mantenido 18 años de litigio judicial con el banco público Credit Lyonnais por la venta a la entidad de la compañía Adidas. La disputa se saldó cuando Tapie recibió una indemnización de 285 millones de euros, que con los intereses llegó a 400 millones.

Los denunciantes, un grupo de diputados socialistas, consideraron que Lagarde tuvo un rol fundamental al influir desde su posición para que se le concediera esa inusitada suma. Se basan en el hecho de que la entonces ministra decidió que el monto de esa compensación por la venta de Adidas, empresa embargada a mediados de la década de los 90, fuera fijado por una comisión de arbitraje privada y no por los tribunales. Para colmo, el banco público terminó quebrado. Los cargos contra la economista son delicados: se la investiga por complicidad en falsificación y desvío de bienes públicos.

El monto de la indemnización provocó conmoción en Francia, donde los tribunales generalmente adoptan una actitud conservadora en relación a estas compensaciones. El marco político de los involucrados en la causa también genera muchas sospechas. Sucede que Tapie, un ex político y ex presidente del club de fútbol Olympique de Marsella, siempre mantuvo un estrecho vínculo con Sarkozy, a quien respaldó en su vida política, especialmente durante las campañas electorales de 2007 y 2012.

Lagarde siempre buscó desvincular al mandatario de lo ocurrido al sostener que apeló al arbitraje privado sin que Sarkozy se lo pidiera o recomendara. Sin embargo, la oposición socialista sugiere que las conexiones políticas de Tapie fueron determinantes para que el litigio se resolviera a su favor.

En los últimos años la directora del FMI, de 57 años, rechazó con insistencia las acusaciones y aseguró que su decisión, pese a que los asesores le recomendaban tomar otra posición, fue “la mejor solución en el momento” para poner fin a la disputa. “ La señora Lagarde no tiene nada que ocultar ”, dijo ayer su abogado francés, Yves Repiquet, a medios locales. Y agregó que la investigación demostrará que no tiene culpa alguna.

Donde no cayó bien el tema es en el seno del FMI. El vocero del organismo internacional, Gerry Rice, se negó a opinar sobre la causa. “Como hemos dicho antes, no sería apropiado comentar un caso que ha estado y está actualmente en manos de la Justicia francesa”, se limitó a decir. Aunque admitió que el caso había sido tratado en su momento por las autoridades. “Antes de su elección como directora gerente (en 2011), el comité ejecutivo del FMI discutió el asunto y expresó su confianza en que madame Lagarde podría estar en condiciones de llevar adelante sus deberes como directora ejecutiva de manera eficiente”, señaló.

El escándalo, de todos modos, vuelve a centrar la atención mundial en el FMI, después de que el antecesor de Lagarde, Dominique Strauss-Kahn, debiera renunciar en mayo de 2011 a raíz de la denuncia por abuso sexual a una mucama de un hotel en Nueva York.

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