Alivio a medias del gobierno español a deudores a punto de ser desalojados

Alivio a medias del gobierno español a deudores a punto de ser desalojados
Luego de las presiones por los últimos suicidios de personas que iban a ser desahuciadas, Rajoy respondió con un leve cambio cosmético que no va a lo esencial que reclama la sociedad que es una reforma de la Ley de Hipotecas.

El gobierno español anunció una moratoria para atenuar la Ley de Hipotecas que ya dejó a más de 350 mil familias en la calle, aunque la medida sólo evitará el desahucio de aquellas con muchos hijos, padres con nietos, discapacitados o desempleados, es decir, una parte apenas de los que padecien la profunda crisis económica que vive el país desde hace más de cuatro años. Nada se dijo en cambio de aceptar la dación en pago para que las familias que lo perdieron todo no sigan endeudadas, ni de qué ocurrirá al cabo de esos dos años de retraso en el desalojo.

A las medidas aprobadas por el Ejecutivo español se podrán acoger los grupos desfavorecidos que tengan unos niveles de renta menor a 1600 euros mensuales. Se beneficiarán familias numerosas, monoparentales con hijos, con menores de tres años a su cargo, con personas con una discapacidad superior al 33 % o en situación de dependencia o enfermedad que impida trabajar, o que hayan sufrido violencia de género.

También podrán beneficiarse deudores desocupados y que hayan agotado la prestación por desempleo, y los casos en los que convivan con el deudor personas con discapacidad, dependencia, o enfermedad grave. En cualquiera de los casos, la vivienda hipotecada tiene que ser la residencia habitual.

Las nuevas disposiciones no modifican la actual Ley Hipotecaria, según explicó el ministro de Economía, Luis de Guindos, ya que se limitan al proceso de lanzamiento, que es la fase final de una ejecución hipotecaria y que normalmente coincide con el desahucio. El gobierno de Mariano Rajoy acordó también la creación de un fondo para viviendas sociales que puedan ser alquiladas por aquellas familias que han perdido sus viviendas de propiedad por sus deudas contraídas con los bancos.

Los bancos españoles ya habían declarado su disposición a renunciar a los desahucios en "casos extremos", pero no habían precisado en qué consiste el criterio de "extremo". En las últimas tres semanas, dos personas se suicidaron en España momentos antes de ser desalojados por la fuerza de sus casas por no poder pagar las hipotecas.

Desde que estalló la crisis económica y financiera en España, en 2008, unas 350 mil viviendas han sido desalojadas por disposición judicial debido a la imposibilidad de los propietarios, muchos de ellos desempleados, de seguir pagando la hipoteca. «

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