El PIB aumentó 1,3% en el segundo trimestre, en vez de 1% como se había previsto. Además, el gasto de los consumidores subió 0,7%, superando al 0,4% que se esperaba
El producto bruto interno en el segundo trimestre fue revisado de 1% a 1,3%, mientras que los retoques anuales de la Oficina de Estadísticas Laborales indican que otras 192.000 personas trabajaron en marzo, el equivalente a un mes de fuerte crecimiento laboral.
Si bien los datos aún son muy malos, las revisiones indican que la economía no se debilitó tanto como se pensaba, lo que reduce las probabilidades de que se esté dirigiendo hacia una nueva caída.
Otras cifras del Departamento de Trabajo mostraron que los pedidos de beneficios de desempleo cayeron por debajo de 400.000 a su nivel más bajo desde abril. No obstante, los funcionarios señalaron que los datos semanales podrían no ser exactos debido a las dificultades que surgen con los cálculos del ajuste estacional.
El descenso de los pedidos nuevos de seguro de desempleo a 391.000 serían una señal alentadora si se sostuviera durante varias semanas.
Estamos arrastrándonos por el fondo y cada tanto salimos a la superficie en busca de aire. Esa es la imagen que me queda, comentó Brett Hammond, economista senior de TIAA-CREF, una importante administradora de activos estadounidense. Pero existe el peligro de que caigamos en una zanja oceánica. Según él, con ese débil ritmo de recuperación, será más difícil para la economía norteamericana repeler las repercusiones de la crisis de deuda de la eurozona.
La revisión del PBI también es alentadora porque mejoró la calidad del crecimiento dado que el consumo es más sólido y las mayores exportaciones se compensan con una caída levemente mayor en los inventarios. El consumo y el incremento de las ventas al exterior pueden sostenerse, no así los ajustes de inventario.
Los gastos de los consumidores, que representan el 70% de la economía, aumentaron 0,7% en el segundo trimestre comparado con una estimación anterior de 0,4%.
Pero en medio de la agitación en los mercados, el mayor desempleo y las peleas políticas sobre el presupuesto federal, la expansión del gasto fue inferior al 2,1% fijado en el primer trimestre.
Tenemos un pequeño porcentaje de la población que tiene mucho dinero. Tiffany va a tener un gran año. Walmart y JC Penney no tanto. Es allí donde compra el 90% de la gente, aseguró Hammond.
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