La necesidad del FPV de tener un candidato viable en las próximas elecciones, hace que reediten en Santa Cruz, una vez más, la imagen de Alicia Kirchner. En este caso, el encargado de presentarla en sociedad, edulcorando al posible electorado, es Fernando Cotillo. La imagen del Vicegobernador y ex intendente, no es la mejor para acompañar a una candidata con tan poca aceptación electoral per-se y gran necesidad de encontrarle una vuelta que la saque de sus fracasos electorales previos
Fernando Cotillo ha salido a imponer en Santa Cruz a Alicia Kirchner, como la “mejor candidata que tiene el FPV”. Esto tiene que ver con la estrategia del krichnerismo para volver a la provincia a construir poder después del 2015, hecho para el cual vienen trabajando desde hace más de un año, manejando las relaciones y las candidaturas desde la Inmobiliaria Sancho (una U.B encubierta) y abriendo un canal de fondos a través del Centro Articulador de Políticas Sanitarias, a cuyo cargo está Rocío García, e insuflando dinero para la campaña, de las más disímiles formas que se le ocurra al lector.
Otro problema, además de que Alicia no mide lo suficiente en la provincia, es que quien tiene la misión de “instalarla” es una persona muy devaluada políticamente, aunque se le debe reconocer buenos contactos políticos y empresarios, pero que no alcanzan a la hora de convencer al electorado, de cuál es la mejor propuesta y por qué.
Fernando Cotillo, que junto al senador Pablo González ha creado un espacio denominado “Pensar Santa Cruz”, una especie de ateneo donde pretenden instalar “la discusión política mirando al futuro”, tiene en contra la pesada carga de su pésima historia como administrador de la cosa pública, en su paso junto a José Córdoba (FPV) por la intendencia de Caleta Olivia y ha desarrollado una actividad paupérrima en la Legislatura donde es Presidente del Cuerpo y ni hablar de su inexistente función de Vicegobernador, donde no cumple funciones institucionales, sino que se dedica a promover políticas partidarias y en tiempos de enfrentamientos políticos graves con Peralta, a operar directamente desde la casa de gobierno en contra de su compañero de fórmula, como un Mariotto santacruceño.
Cotillo, en un tramo de su comunicación, presentando a Alicia y (claro está) arrimando su candidatura a cualquier cargo que aparezca, dijo “en Caleta vamos a seguir trabajando para lograr que el sector que representamos vuelva a ganar la confianza de la gente y nos dé la posibilidad de poder gobernar por otros cuatro años. Veremos quiénes son las mejores personas que puedan representarnos”; palabras claves si las hay, al momento de determinar algunas cuestiones que Cotillo parece querer borrar de un plumazo, admitiendo que la gente de zona norte tiene memoria corta.
En Caleta Olivia, la ciudadanía no recuerda que Cotillo haya trabajado en pos de la ciudad en algún momento, pero sí que lo hizo en función propia, de los amigos a los que les dio contratos sin licitaciones y trabajo en el Estado municipal; que fue el culpable, junto al actual Intendente Córdoba, de aumentar al doble la planta de empleados comunales; de no haber presentado rendiciones y tener en su contra denuncias graves por mala administración de los fondos públicos, entre otras cosas. Mal entonces, Cotillo puede decir que pretende “…seguir trabajando para lograr que el sector que representamos vuelva a ganar la confianza de la gente y nos dé la posibilidad de poder gobernar por otros cuatro años”.
Si Fernando Cotillo volviera a aparecer en zona norte como candidato “a algo” y es votado por la población, hablaría muy mal de los caletenses, que han sido los sufrientes vivos de estos dos grandes inoperantes (Cotillo-Córdoba) que en los últimos 15 años han sumido a Caleta Olivia en el atraso, la mugre y el olvido, siendo que es una localidad puerta de ingreso a Santa Cruz y fue construida sobre cuencas de petróleo, al igual que Comodoro Rivadavia.
Con el rostro sin inmutarse, Cotillo ha dicho “… sería importante que en la visita del mandatario provincial ( a Caleta Olivia), como él mismo ya me lo adelantó, se encuentren soluciones a diversas cuestiones que plantean los vecinos de Caleta”. Esta frase pasaría apropiadamente desapercibida, sin uno no la contextualizara y dando un paso atrás en la historia, repasara los dos mandatos de Cotillo en esa localidad y la demanda social jamás satisfecha por él, cuando fue Intendente, de todo tipo de problemas que aquejaron a Caleta, desde la suciedad cloacal, el agua, los problemas con las tierras y de infraestructura urbana.
El Vicegobernador pretende que todos somos estúpidos y que ya nadie recuerda la insolvencia de sus gestiones, la forma displicente con que trataba a los empleados municipales, los negociados, los conflictos sociales que golpeaban a su puesta en la comuna y los sucesivos viajes al exterior o a destinos de descanso en el país, cada vez que los problemas acuciantes, tenían en vilo a la población caletense. Un verdadero caradura.
Ahora, Cotillo aparece “ofreciendo” su colaboración a Peralta, porque existe una necesidad electoral que, por orden de la presidenta, hace que el FPV tenga que estrechar filas con quien detestan, pero necesitan para poner un pie en Santa Cruz. Es en este camino, que Cotillo pretende construir sobre las ruinas de lo que dejó, no duda en aliarse al actual gobernador para “pacificar” políticamente la provincia y unirse a la desgracia, con el fin de ganarle a Eduardo Costa, pero con un problema más: que tal vez el FPV no puedan ganarle ni siquiera al propio Peralta que representa al PJ.
En este marco, Fernando Cotillo intenta imponer la imagen de Alicia Kirchner como candidata preferida del FPV. Para ello, ya se rumorea que el Intendente de El Calafate, Javier Belloni, que viene marcando territorio propio desde las elecciones del 2011, cuando a los gritos dijo que el candidato a la gobernación sería él y enojado con Mauricio Gómez arrancó los pasacalles antes de las elecciones en la villa y advirtió que “sus votos” no se los cederá a nadie más, deberá resignarse con ser furgón de cola de la actual Ministra de Desarrollo de la Nación, porque desde la oficina de “el Ñoño y Máximo” creen que la titular de la fórmula debe ser Alicia.
Kolina, el subgrupo político que apoya a la hermana de Néstor, es prácticamente inexistente en la provincia, de allí que la orden sea de ocupar espacios y tener presencia, inclusive en los lugares que hoy son ocupados mayoritariamente por la Cámpora.
De cualquier forma, todos sabemos en Santa Cruz que las mediciones de Alicia y Máximo han sido absolutamente desmoralizantes para el FPV, que no tiene ningún candidato potable para la gobernación. Si a esto le agregamos que la campaña de Alicia está en manos de personajes sin nivel político y con antecedentes de gestión que son un verdadero desastre, cabe preguntarse ¿Cómo convencerán al electorado de que vuelvan a votar al fracaso de haber hecho las cosas mal y pedirle hoy un “voto de confianza” al mismo electorado, para que vuelva a equivocarse?.






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