Alicia Kirchner en primera clase de Aerolíneas y leyendo Clarín

Alicia Kirchner en primera clase de Aerolíneas y leyendo Clarín

La gobernadora de Santa Cruz viajó a Buenos Aires para participar del acto del FPV, donde fue oradora. A la vuelta, nuestro cronista viajó en el mismo vuelo de Aerolíneas Argentinas con Alicia Kirchner, Romina Mercado y cuatro personas más que las acompañaban. Todos en primera clase y víctima del síndrome de Estocolmo, la gobernadora se la pasó leyendo Clarín, el diario que miente, de acuerdo a los años de guerra que le declaró el krichnerismo, pero el cual nunca han podido dejar de leer.

El sábado pasado (19 de marzo) en la UTN de Avellaneda (recordemos que la UTN ha sido la Unidad Básica del krichnerismo por 12 años), se hizo un acto partidario de cara a la interna peronista del 8 de mayo y allí fue Alicia Kirchner, el último bastión que enarbola el apellido que mantiene la mística del krichnerismo, un espacio político hoy reducido y deslucido, que intenta reinventarse y colarse como opción dentro del PJ para no desaparecer.

Casualmente, nuestro cronista voló en el viaje de vuelta desde Buenos Aires, con la gobernadora, su hija y el valet que los acompañaba y pudo recrear una parte de aquel viaje inusual de la mandataria que hasta diciembre del 2015, solo volaba en el Tango 01 o en el T-10, que la traía a Santa Cruz por motivos puntuales.

El embarque en el vuelo AR 1882 en Aeroparque se produjo normalmente con el pasaje transportado en los micros de la empresa. En el lugar, había una combi esperando; adentro de ella se encontraba la gobernadora, su hija y el personal de seguridad y valet que la acompaña. Una vez que el pasaje común abordó la máquina, la gobernadora y sus acompañantes se bajaron del vehículo que los transportaba, ingresaron a la máquina acompañados por un joven que varios boarding pass en sus manos, que atento y complaciente le señalaba a la gobernadora, a su hija y a cada uno de quienes viajaban con ella, los asientos de primera clase que estaban reservados para la “comitiva”, mientras uno de los asistentes de Alicia Kirchner, guardaba las pertenencias de la gobernadora en el maletero del avión.

A las 22:35 el Boeing 737-700 despegó. La primera clase lucía ocupada en un 80% por Alicia, sentada en la fila 1B y todos sus acompañantes.

Curiosa fue la actividad de la gobernadora, durante las 3 horas que duró el viaje, donde además de dormir un rato y conversar con sus acompañantes, centró su atención la mayor parte del tiempo en los diarios que le alcanzó uno de sus secretarios y de ellos, el diario Clarín, en el cual se concentró especialmente en las largas notas que hablaban de Lázaro Báez y Cristóbal López.

En el arribo de AA a Río Gallegos, la gobernadora y sus acompañantes, fueron los primeros en descender con su nieto de la mano, transitaron la manga hasta el sector de arribos y mientras sus secretarios esperaban en la cinta, las diez valijas que acompañaban a la gobernadora y su comitiva, ésta abordó una Toyota SW4 que la esperaba en la puerta de acceso a la terminal aérea. Eran las 01:44hs del día domingo 20 de marzo.

¿Y los aviones?

Es posible que la gobernadora esté ajustando gastos, dado que las épocas de vacas gordas se terminaron en la provincia. Sin embargo, OPI ha podido establecer algunos datos sobre la flota aérea de Santa Cruz, que, curiosamente, permanece inactiva a pesar de tener, aún, una considerable cantidad de horas para volar. Paralelamente, la provincia debe contratar vuelos sanitarios privados, en caso de necesidad y urgencia.

Santa Cruz tiene dos aviones que se adquirieron durante la gobernación de Néstor Kirchner, el Cessna Citation en 1995 y el Beechcraft King se compró en el 2000. Al Beechcraft, de acuerdo a la documentación a la que accedimos, al mes de diciembre del 2015, le restaban unas 130 horas de vuelo, lo cual se traduce en unos 260 mil dólares, teniendo en cuenta que cada hora de vuelo de esta máquina es de 2.000 dólares.

El gobierno provincial, aún ante la tolerancia que hay hasta agotar las horas de vuelo antes del escalón de mantenimiento que se debe hacer en EEUU, ha decidido realizar la inspección HSI, relacionado con la vida útil del motor. En el caso del Cessna, la máquina había “ingestado” una partícula metálica (probablemente un bulón) lo cual la hizo permanecer en Buenos Aires varios meses, pero no se ha podido determinar si se encuentra o no en servicio. Existían algunos problemas financieros, por cuanto había una deuda que orillaba los 2 millones de pesos con Aviaser SA, la empresa encargada del mantenimiento de las máquinas.

Al Cessna Citation le quedan, como al anterior, unas 170 horas de vuelo, que en plata se traduce en unos 510 mil dólares, teniendo en cuenta que cada hora de vuelo de este avión está en aproximadamente 3.000 dólares. Sin embargo, aún así, están haciendo los preparativos para enviarlo a EEUU para la inspección HSI.

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