La ministra de Desarrollo Social de la Nación, en su paso por la provincia, manifestó su total satisfacción por la serie de programas destinados a la inclusión comunitaria. De acuerdo a su visión, tales políticas, no se enmarcan en concepciones asistencialistas. Trató de diferenciarse de lo concretado por gestiones anteriores.
Además, pese a lo acotada de su estadía no perdió tiempo alguno y expuso, en un esporádico encuentro con la prensa, argumentos que componen un discurso gubernamental en pos de defender el accionar en materia de políticas públicas concretadas por la administración kirchnerista en sus dos períodos de gestión.
"Pertenezco a un Gobierno donde aman lo que hacen, realmente están decididos a transformar la realidad, eso a nosotros nos da mucha fuerza porque sabemos que cada paso, cada camino que abrimos estamos respaldados por unas políticas de neto contenido popular", pareció sincerarse la hermana del diputado Néstor Kirchner en cuanto catalogó la finalidad a la que se encuentran abocadas las disposiciones que se instrumentaron desde la particular forma de ejercer el poder durante ocho años.
Sin embargo, las calificaciones para con lo puesto en práctica no terminaron allí, ya que la titular de la cartera social arriesgó estar "convencida" que lo dispuesto a nivel de políticas públicas y sociales a lo largo y ancho del país "es realmente revolucionario".
Asimismo, a manera de graficar el contexto que le permite justificar el cariz de su alocución, recalcó que se ha codificado un nuevo paradigma para la descripción de programas sociales. "Hoy, estamos hablando de restitución de derechos, de la Asignación Universal por Hijo, de programas de ingreso social con trabajo, de cooperativas. Estamos hablando de distintas realidades y distintos caminos que en cada lugar se van asumiendo".
Instancia discursiva que le sirvió de plafón para establecer una polarización con aquellas prácticas que, según su visión, se encuentran diagramadas bajo un esquema de corte asistencialista.
Diferenciarse
De este modo, ponderó que en la actualidad "hablamos de trabajo cuando antes se hablaba de asistencialismo, algunos todavía creen que hay asistencialismo, es cierto que hay que cambiar algunas culturas, pero tengan la seguridad que el eje de nuestra política social es la persona y jamás vamos a dejar de trabajar por la persona, su familia y su comunidad".
En esta misma línea, desplegó una crítica para con los detractores de esta manera de entender la política con la que se maneja el kirchnerismo, así volvió a poner sobre el tapete a las prácticas de sumisión que pueden manifestarse a través del destino de obras, sumas monetarias o proyectos sociales. "Cuando hablamos de personas no hablamos de clientelismo ni de cautivos, justamente algunos que juzgan, como practicaron durante años esa cultura, creen que nosotros hacemos lo mismo", indicó Alicia Kirchner, aludiendo a un contenido llamativo ya que la mayoría de los gobiernos que se sucedieron en el poder corresponden al mismo signo político que ella representa.
"Aspiramos a que las personas sean titulares de derechos, que se manejen en libertad sin quedar preso de nada y de nadie, porque algunos piensan que le deben algo a alguien, a algún punterito (sic) y eso no es así", ahondó, en clara defensa de aquellos sistemas de planificación asistencial que son severamente cuestionados por presuntos manejos irregulares de los mismos, como en el caso del Plan Argentina Trabaja y su correlato con la organización y función de cooperativas.
Un voto de confianza
Al finalizar su discurso no pudo dejar de mencionar nominalmente a los que considera hacedores de los cambios que, a su entender, se sustanciaron en el país en los últimos tiempos. "Acá hay un Gobierno nacional y provincial que articulan para la restitución de derechos, que suerte que tenemos presidentes como Néstor y Cristina (Fernández) que se juegan, que suerte que tenemos un gobernador (José Alperovich) que no lo veo nunca quieto", aseveró la ministra.
Como corolario de la jornada, Alicia Kirchner se dirigió con toda la comitiva oficial a las instalaciones del Centro Cultural Juan B. Terán sito en nuestra capital, para llevar adelante, de acuerdo a la información provista por los asesores de prensa de la funcionaria nacional, reuniones dirigenciales y políticas con el objeto de asentar las bases de su flamante agrupación política COLINA (Corriente de Liberación e Integración Nacional) que sería la plataforma de lanzamiento para su inserción de lleno en la campaña electoral de 2011.
Con tal movimiento, lo que se pretende desde las huestes K es posicionar a Alicia como candidata ya sea para disputar la gobernación de su natal Santa Cruz o bien, convertirse en una de las alternativas del matrimonio presidencial para alzarse con la administración de la estratégica provincia de Buenos Aires. Cabe señalar que por expreso pedido de la ministra, a la reunión no pudieron concurrir medios de prensa que no sean los acreditados, que, en su totalidad, fueron los oficiales del propio ministerio y de la provincia.



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