Ricardo Colombi insiste, en su carácter de único gobernador radical en el país, con que el radicalismo nacional debería mirar el ejemplo aliancista de Eco en Corrientes.
Esto, habida cuenta de los tibios ensayos de Sanz, Cobos entre otros, que parecen caer por su propio peso en la carrera presidencialista. Práctico y concreto, el mercedeño reclama apertura, pero a la vez pide un campo similar en el que todos los que tengan aspiraciones compitan de igual manera, y es ahí donde ubica las pretensiones de Macri. Es un ni: ni un sí rotundo, ni una negativa total.
¿Es posible entonces que a nivel nacional pueda concretarse una alianza del tenor de Eco, mas allá de las obvias diferencias de contexto que existen?. Parece complicado. No hay un plan estratégico que les permita concebir a los radicales nacionales un plan político en el que se incluyan renuncias personales y/o sectoriales.
En Corrientes hay un arma política fundamental: el poder. Y es sobre él que se construyen los acuerdos. En fácil: los que se acercan, acuerdan, concilian, escuchan y aceptan es porque quieren formar parte –al menos ínfima- de ese elemento inefable.
A nivel país, sin nombres que asuman liderazgos por sí solo, parece inviable establecer ‘el proyecto Colombi’.
Por eso hasta dentro de las estructuras locales de la UCR se sobreponen las diferencias. Algunos ya adelantaron su acompañamiento a Macri. Otros (como lo hizo el fin de semana Nito Artaza) ya no esconden su decisión de acompañar al exK Sergio Massa.
Así las cosas, Colombi sabe que a pesar de su pregón, solo puede ser una linda propuesta.
Eco nace y crece con el poder. La UCR nacional –mal que les suene a muchos- deberá sobrevivir.
Ya lo anticipó el mencionado Artaza, repitiendo conceptos de elecciones pasadas: “éstas elecciones deberán ser de transición. Deberemos asegurarnos espacios, confirmar legisladores y después ver que se puede hacer más adelante”, dijo.
El Gobernador, por su parte, ya manifestó que no se manifestará prescindente. Habrá apoyo, al menos desde lo formal. Tal vez esté convenciéndose que el poder es el elemento que motiva su plan político. No parece tan complejo el análisis.


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