Los problemas de las economías de EE.UU. y Europa obligan a los inversores a replantear sus portafolios
El metal precioso, coinciden los analistas, está caro, pero no puede faltar hoy en un portafolio de inversiones diversificado. "Quien compre hoy oro barato no lo va a pagar, en el sentido de que ya ha venido subiendo fuerte: sólo el 8% en el último mes y en el año 17%", apunta Javier Salvucci, jefe de Research de Silver Cloud Advisors. "Pero resguardo va a seguir siendo, en un mundo donde existe mucha incertidumbre. Va a ser una apuesta ganadora para este año", vaticina el analista.
En el mercado local, el inversor puede comprar oro de forma física -barras o monedas- en bancos y casas de cambio, o también mediante una sociedad de bolsa se puede acceder a productos financieros que sigan la evolución del metal precioso, caso del ETF (como se conoce técnicamente a los fondos que cotizan en Bolsa y que replican el comportamiento de algún índice) de oro, o GLDS, según se denomina en el mercado. También se puede adquirir acciones de empresas mineras. Para estas dos opciones, analistas aconsejan invertir por lo menos US$ 2000 o 3000, ya que las sociedades de bolsa cobran una comisión de un uno por ciento.
Además de oro, otro activo que en las últimas semanas ganó popularidad entre los grandes inversores en el mundo fue el franco suizo. Esta moneda acumula una apreciación de 16% frente al dólar en lo que va del año y del 30% en los últimos 12 meses. Sin embargo, alerta Mariano Kruskevich, estratega de Consultatio Asset Management, no sólo las monedas suelen tener mucha volatilidad -y, por ende, se desaconsejan para los pequeños inversores que buscan seguridad-, sino que esta semana el banco central de Suiza también advirtió que intentaría evitar que su moneda se siguiera fortaleciendo.
Kruskevich, en cambio, aconseja posicionarse en este momento en bonos de países que ofrecen buenos rendimientos en términos reales y que además tengan buenas perspectivas económicas, caso de Brasil y de México. El inversor local, explica Kruskevich, puede acceder a este tipo de activos mediante fondos comunes de inversión que inviertan en deuda soberana de América latina. Para comprar una cuotaparte de un fondo se exige, por lo general, un mínimo de 1000 pesos y el inversor puede rescatar luego su participación a las 72 horas.
Además de bonos soberanos, los bonos de empresas norteamericanas AAA o de primera calidad, también entran en el menú de los conservadores. En este caso, no obstante, Salvucci aclara el inversor argentino debe contar previamente con una cuenta de inversión en el exterior para poder comprarlos directamente. "Son inversiones un poco más complejas¨, alerta.
Aun con la economía norteamericana en un terreno incierto, los bonos del Tesoro de los Estados Unidos son otro de los refugios por excelencia en tiempos de volatilidad. El bono a 10 años, de referencia en el mercado, rendía esta semana apenas el 2,61% contra el 3,20% de hace un mes. Cabe recordar que el rendimiento de un bono baja cuanto más sube de precio.
Algo de riesgo y más retorno
Existen activos que en este momento prometen buenos rendimientos y parecieran no estar tan afectados por la coyuntura internacional. Tal es el caso de los bonos argentinos. "Hay bonos que vencen en un año y rinden el 10% en dólares, como el Boden 2012", apunta Ezequiel Asensio, presidente de GPS Investments, una administradora de fondos. "El bono Bonar V rinde el 14% en pesos y vence el año próximo", ilustra. Entre los títulos locales más apetecibles y al mismo tiempo conservadores, los analistas incluyen la mayoría de los bonos de corto plazo en dólares y al cupón atado al PBI.
Otra alternativa, pero con más volatilidad, son, según Asensio, las acciones de países emergentes, como México, Brasil, Chile. Para comprar acciones de países de América latina, Asensio también aconseja los fondos comunes.
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