Alfredo Cornejo: “Peleamos poder dentro de la UCR para llegar a un gobierno fuerte”

Dice que aún no se siente listo para ser candidato a gobernador y que lo definirá en un año, pero admite que trabaja para imponerse en una interna. Cree que al radicalismo le falta un líder y que debe adoptar una postura más dura con Jaque.
Alfredo Cornejo hace un esfuerzo para contenerse al hablar y juega con una pelotita de goma, de ésas que se usan para calmar los nervios. Sabe que en los susceptibles oídos de los radicales, cualquier frase puede complicar negociaciones futuras.

Por eso también dice que aún no está preparado para ser candidato a gobernador, pero sí reconoce que está construyendo poder interno con ese objetivo. De la misma manera apunta a “ganarles” en internas a los pesos pesado y exige que la UCR cumpla un papel más duro como oposición al Gobierno de Celso Jaque, sobre quien asegura que “tiene el boleto picado”. Y aunque dice que puede mostrar una imagen de gestor, reconoce: “No tengo perfil de mosquita muerta”.

-¿Cómo vivió el retorno al radicalismo?

-Yo estoy muy bien, porque el paso fugaz nuestro por la construcción de otro partido fue para dar cobertura política a Cobos. Me siento como un pez en el agua. Yo me crié en la UCR. Varios de los que se autotitulan ortodoxos son menos radicales que yo.

-Pero no es el mismo radicalismo, porque ahora parece que nadie confía en nadie.

-El radicalismo carece de un liderazgo. Una vez que perdimos el Gobierno, entró en una división profunda donde no hay un único líder. Hay diversos grupos con mayor o menor peso. Así ha costado coordinar políticas. En mi caso creo que el triunfo impresionante del 28 de junio no logró ensamblar un proyecto todavía.

-¿Y qué es lo que les falta?

-En los temas importantes como el control al Ejecutivo, no estamos cohesionados. El Gobierno sigue haciendo lo que le da la gana. Jaque y Cazabán no tienen ningún interés en negociar con la oposición. Perdieron la elección y gobiernan como si hubieran ganado. Nunca accedieron a negociar con el radicalismo en su conjunto sino con partes.

-Da la impresión de que creen que el año que viene ganan sólo por presentarse. ¿Eso no puede generarles problemas?

-Sí, creo que tenemos una ventaja y una desventaja. La ventaja es que no creo que una mayoría de mendocinos vuelva a dar por cuatro años la administración de la provincia al PJ. Ahora, es una desventaja porque no hemos logrado coordinar tareas.

-¿Para qué está trabajando dentro de la UCR?

-Estoy haciendo un trabajo interno, como poder propio. Creo que al radicalismo y a la provincia le vendría bien un gobierno con poder político fuerte; no un gobierno surgido del márketing sino que tenga mucha fuerza en la Legislatura y en la opinión pública. Para mejorar Mendoza el gobierno tiene que volver a ser una figura de mucho poder para hacer cambios.

-¿Cómo se siente en un cargo ejecutivo?

-Muy a gusto. Si tuviera que estar cuatro años más en este lugar los viviría tranquilo porque me gusta. A mí me apasiona la actividad política. Las estrategias, las tácticas, los acuerdos, las alianzas. Y también me gusta la gestión, el trato con las personas. Me gusta hacer pavimento en un lugar, mejorar el sistema de recolección. Me gustan las dos facetas de la política.

-Pero usted tiene una imagen de estratega, de estar más en el backstage de la política.

-Mi trayectoria es más ejecutiva que otra cosa. En cargos legislativos, que son los de la rosca, estuve sólo dos años y medio.

-Igual sabe que lo asocian con la rosca.

-Pero puedo demostrar cosas. En todos los lugares que estuve hice un trabajo ejecutivo y estructural. En mi gestión en Seguridad se compraron los helicópteros, el 911, toda la tecnología de la Policía.

El municipio lo hemos modernizado. En todos los lugares he puesto la impronta. No soy ningún lerdo para las estrategias políticas, pero hay un montón que se hacen los lentos y después aparecen en los cargos. Mi perfil no es el de una mosquita muerta, eso está claro.

-¿Cree que ese perfil lo puede perjudicar?

-Eso lo veremos si tengo que pasar por una campaña. Los mendocinos necesitan políticos formados, no politiqueros.

-En 2007, cuando Cobos debía elegir al candidato, usted se corrió de la pelea.

-El andamiaje político de Cobos se lo hicimos nosotros, juntos con Jaliff. Me pareció que de esa pelea yo tenía mi desgaste y me pareció que César (Biffi) podía ser un buen candidato...

-Ahora se siente más cerca.

-Tengo dos años de gestión en el municipio y más experiencia, pero no me siento todavía fortalecido como para una candidatura a gobernador. Esperemos un año más y veamos qué circunstancias se dan. Mi grupo pelea el poder dentro de la UCR, que es el primer paso para llegar a un gobierno con poder político fuerte.

-¿Qué tiene que pasar para ordenar a la UCR?

- No va a haber liderazgo único hasta que alguien gane una elección interna. La aspiración de todo el grupo nuestro es prepararse para una confrontación interna, para todos los cargos.

-Hay dirigentes importantes del radicalismo a quienes les genera rechazo su presencia.

-Hay que ganarles. Veo lo que pasó en el Congreso como una fórmula. No querían hacerlo y tuvieron que hacerlo. Si no te preparás para una guerra, firmás una paz muy indigna. Creo que ellos hablan mucho, pero no se preparan.

-¿Es imposible una reconciliación con Biffi?

-Yo creo que él debería estar en el grupo que estamos armando. No ha querido estar. No obstante, a cada convocatoria que hace concurrimos. Lo normal hubiera sido que él constituyera un grupo propio con poder propio y no depender de los dirigentes de Capital.

-¿Y a quiénes ve como posibles rivales internos?

-Creo que no hay un trabajo interno. El único sector que está haciendo un trabajo interno sostenido y organizado somos nosotros. Pero sí veo figuras que tienen buen predicamento y que califican perfectamente para encabezar un proyecto de gobernador. En el caso de Ernesto Sanz califica perfectamente. Los intendentes radicales están haciendo muy bien las cosas y también pueden ser candidatos.

-¿Cobos debe meterse más en la política local?

-Creo que Cobos va a ser presidente si la UCR lo apoya y logra buenas alianzas. En Mendoza no debería tener más actividad política que la que tiene ahora; sólo ir a los actos protocolares.

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