El diputado nacional y titular del Comité Provincia intenta reposicionar al radicalismo dentro de Cambiemos, y por eso deja entrever que serán más duros. Habla de Salvador, Vidal y los intendentes.
Se muestra cauteloso pero visiblemente molesto. Siente que la UCR está afuera de las discusiones importantes que lleva adelante Cambiemos, y pretende revertir la situación. El titular del radicalismo provincial, el diputado Ricardo Alfonsín, asegura que el centenario partido irá a las PASO 2017 con candidatos propios en todas las categorías, y reclama un espacio de
discusión conjunto a nivel nacional.
“Si el PRO hubiera escuchado a la UCR, algunas cosas no se hubieran hecho, o al menos se hubieran hecho de manera diferente, con menos costos para la sociedad”, asegura el chascomunense en su visita a la redacción de La Tecla. También se refiere a las internas partidarias que se avecinan, al rol de Daniel Salvador y al deseo de meter no sólo intendentes, sino también gobernadores y el Presidente.
-¿Es el mejor momento de la UCR en muchos años?
-No. Vamos a hacer un poquito de historia. Después del 2001, todos creían que desaparecíamos. En 2003 sacamos el dos por ciento de los votos a nivel nacional. Luego, en 2007, no tuvimos candidato propio y muchos pensaron que la desaparición del partido estaba confirmada. Sin embargo, en 2011 fuimos a las urnas con un postulante de la UCR, lo que significó un progreso con respecto a la anterior compulsa. Sacamos en las PASO el 13 por ciento de los votos. Y luego, en 2015, hicimos una performance floja, que desde mi punto de vista no representa el verdadero potencial de la UCR. Ahora hay que ponerse a trabajar para explotar con todo.
-Pero con respecto a las intendencias se ve una notable mejora...
-Más o menos hemos triunfado en los distritos que habíamos ganado en 2013. Si bien es bueno tener
intendentes radicales, es mejor tener gobernadores y Presidente radical. No somos un partido vecinal, ni provincial, ni queremos ser una federación de partidos nacionales; queremos ser un partido nacional, que además tiene una dimensión importante a nivel provincial y municipal.
-Supongamos que sea una sociedad anónima, ¿cuántas acciones tiene actualmente la UCR en Cambiemos?
-Se equivocan los amigos del PRO si piensan que las “acciones” que nos corresponden en Cambiemos son las que podrían su-ponerse de acuerdo al resultado que sacamos en las PASO 2015. El radicalismo es mucho más que eso, y ya lo vamos a demostrar en 2017.
-Mientras se hablaba de Carrió y Jorge Macri de cara a 2017, usted advirtió que la UCR iba a dar que hablar…
-Por supuesto. La UCR va a presentar candidatos propios en todas las categorías. Va-mos a hacer lo que hicimos el año pasado a nivel Presidente; los postulantes de Cambie-mos se van a definir en las Primarias. Se pondrán a consideración de los ciudadanos quiénes son los mejores candidatos. Segura-mente la sociedad va a definir por lo que necesita Cambiemos. ¿Fortalecer el pensamiento más liberal, que representa Macri; el pensamiento de centro de Carrió; o un pensamiento más bien de centroizquierda o socialdemócrata, que representa la UCR? El triunfo del radicalismo le va a hacer muy bien al espacio.
-¿Siempre dentro de Cambiemos?
-Sí, claro. En resumen te diría que la gente está contenta porque se pudieron generar condiciones para la alternancia política. Y ahora que esa alternancia se produjo, lo que piden los radicales es fortalecer la UCR, que es una manera también de fortalecer a Cambiemos para que el partido pueda influir más en las decisiones.
-Uno de los grandes enojos pasó por la llegada de peronistas a Cambiemos, sin que los consulten a ustedes antes de tomar una decisión.
-Exacto. No tengo nada contra el peronismo, al contrario, tengo grandes amigos; lo que digo es que cualquier incorporación a Cambiemos debe ajustarse a dos condiciones. Lo primero que hay que hacer es consultar a todas las fuerzas; queremos que reine la confianza entre los integrantes de Cambiemos. No se pueden tomar esas decisiones de ma-nera unilateral. Y la segunda condición es que tenemos que asegurarnos que las incorporaciones tengan un fuerte compromiso con lo que era el argumento central del frente, que justificaba que fuerzas que pensaban distinto se reunieran; la República, reparar el daño que sufrió la República.
-Muchos de los que se incorporaron fueron parte activa del kirchnerismo, como sucede con el azuleño Hernán Bertellys…
-Esas cuestiones tienen que ser consultadas con el radicalismo azuleño. Muchos di-rigentes se enteraron que pasaron de oposición a oficialismo en cuestión de horas. Esas cosas son muy difíciles de explicar en el interior. La relación entre la política y la comunidad son muy especiales. Queremos que todos puedan participar de las cosas y no anoticiarse de las cosas. Para esto último alcanza con los diarios.
-¿Tiene la esperanza de que esto cambie en el corto plazo?
-Sí, claro. Estos comportamientos se van a corregir.
-¿El radicalismo se lo va a hacer corregir?
-Claro. No hay que tener miedo de incomodar cuando uno está diciendo cosas que corresponden, razonables. Pero, reitero, creo que va a haber comprensión y que no se volverá a repetir.
-Un intendente dijo que al radicalismo le faltaba alguien como Massa, que moleste, se haga escuchar…
-Cambiemos es un frente que integra fuerzas diferentes, que piensan diferente acerca de lo que hay que hacer tanto en la Provincia como en el país. Por eso digo que no debemos tener miedo en señalar nuestras discrepancias, por supuesto, cuando se justifiquen. El propósito es aportar. Nosotros no somos una escribanía, como sí lo era el kirchnerismo.
-¿Qué análisis hace de los primeros siete meses de Macri Presidente?
-Durante los primeros meses se dedicaron más que nada a ordenar la macro. En ese sentido, el margen de libertad era bastante reducido. Cualquiera que se hubiese hecho cargo del país habría hecho más o menos lo mismo, con algunas diferencias de grado, oportunidad y hasta de concepto. Yo vengo reclamando que se conforme un espacio de discusión en Cambiemos para que el radicalismo pueda tener mayor incidencia en las decisiones que se toman. No le reprocho al PRO este tema. En todo caso, la UCR no ha sabido, no ha podido o no ha querido reclamarlo como corresponde a nivel nacional. Creo que si el PRO hubiera escuchado a la UCR, algunas cosas no se hubieran hecho, o al menos se hubieran hecho de manera diferente, con menos costos para la sociedad. Otra sería la historia.
-¿Las tarifas, por ejemplo?
-Exacto. Lo primero que había que hacer es conocer la estructura de costos, para saber si los aumentos son o no razonables. No sabemos cuáles son los costos de producción. La sociedad, que no es un espectador, necesita que el Estado le asegure que los aumentos son razonables, cuáles son los planes de inversión; debería haberse hecho una evaluación del impacto social y económico. Gracias a Dios el Gobierno manifiesta predisposición a rectificarse, pero no hay que abusar de esto.




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