Alfonsín aceptó el corte de boleta

El candidato de Udeso se reunió con su socio De Narváez; avaló que el candidato bonaerense sume otras fuerzas

La alianza entre ambos seguirá en pie, por lo menos hasta las elecciones presidenciales del 23 de octubre. Pero tanto Ricardo Alfonsín, candidato a presidente de Udeso, como su socio Francisco de Narváez, que ambiciona la gobernación bonaerense, acordaron ayer que cada uno correrá la campaña proselitista por su cuenta. No sólo eso: Alfonsín aceptó incluso -aunque al principio con ciertos resquemores- que su aliado entable negociaciones con otros candidatos nacionales con tal de sumar votos en la provincia y acercarse a su rival oficialista Daniel Scioli.

"No vamos a promocionar el corte de boleta en detrimento de Alfonsín, como hacen algunos radicales. Simplemente queremos captar la mayor cantidad de votos no kirchneristas posible, y si algún candidato a presidente nos quiere apoyar, bienvenido sea", recitaban ayer al unísono los acólitos de De Narváez. Alfonsín comprendió y avaló la estrategia, indicaron en su entorno, en un intento de relativizar el impacto de un eventual acuerdo, en Buenos Aires, entre el candidato bonaerense y el puntano Alberto Rodríguez Saá.

Alfonsín y De Narváez se encontraron ayer temprano en el departamento de uno de los lugartenientes del candidato bonaerense. Fue su segundo encuentro tras la debacle electoral que sufrieron en las primarias del 14 de agosto; ambos coincidieron en que la campaña que los condujo a la derrota había sido mala y desorganizada. En esta nueva etapa con vistas a octubre el giro será total: ya no se los verá en cortos publicitarios juntos ni compartirán tantos actos, sino que Alfonsín buscará "nacionalizar" su discurso, mientras que De Narváez se atrincherará en la provincia para polarizar la elección con Scioli.

El candidato a gobernador desplegará a partir de hoy una importante ofensiva publicitaria para intentar captar la mayor cantidad de votos opositores que, en las primarias, fueron hacia otros candidatos. "El 14 de agosto votaste, ahora te toca elegir", será el leitmotiv de la campaña de De Narváez, y, como para que no queden dudas de que su pelea es con Scioli, en los carteles callejeros y los spots publicitarios quedarán visualmente confrontados los colores rojo, el emblema de De Narváez, y naranja, de Scioli.

Alfonsín, por su parte, volcará sus esfuerzos en los cinco distritos más importantes, Buenos Aires, Córdoba, Capital Federal, Santa Fe y Mendoza, con un discurso nacional. El candidato radical, empero, corre con una desventaja: su pobre desempeño en las primarias (cosechó el 12,20 por ciento de los votos) no lo hace demasiado atractivo para acompañar a los postulantes locales, según lo evidencian sus propios correligionarios. Sin ir más lejos, el candidato a gobernador de Mendoza de la UCR, Roberto Iglesias, promociona abiertamente que la gente corte boleta y que elija cualquier candidato a presidente, pero que lo incluya a él como gobernador.

De Narváez cuestionó duramente la actitud de los radicales que, como Iglesias, marcan distancia de Alfonsín. En Córdoba sucede algo similar ante la inminente elección para la capital provincial, mientras que en Santa Fe los radicales provinciales también se muestran equidistantes.

"Nosotros, a diferencia de Iglesias, no vamos a promocionar el corte de boleta. Pero Alfonsín entendió que lo importante es sumar votos, como sea", indican cerca de De Narváez..

Comentá la nota