El pliego para el llamado a licitación no prevé la separación de los residuos ni contiene un plan de reciclado. Tampoco fija un predio de disposición final y deja aspectos medulares librados a la buena voluntad de empresarios y futuras gestiones.
El riesgo ambiental podría ser uno de los factores por los cuales el interbloque Encuentro por Corrientes (ECO) rechace nuevamente el pliego de concesión para el servicio de recolección de residuos, cuando se trate la segunda lectura del expediente. Preocupa a los concejales el tratamiento actual de los residuos, debido a que se producen alrededor de 350 toneladas de residuos diarios en la ciudad, casi 1 kilo de basura por habitante, y se está agotando la capacidad de contención del predio de Venturino. Frente a la situación, el Municipio no estudió ningún plan de tratamiento adecuado de la basura. La audiencia pública para debatir este tema en particular se realizará el jueves 11, a las 8,.30, y continúa abierta la inscripción en mesa de entradas del Concejo.
La reunión con el secretario de Ambiente, Félix Pacayut, lejos de unificar criterios en el Concejo respecto del pliego para el llamado a licitación de la recolección de residuos, reforzó la posición de los concejales de la oposición, que ayer volvieron a alertar sobre los riesgos ambientales de seguir tratando los residuos como hasta el momento, y rechazaron el alto grado de improvisación que caracteriza al pliego diseñado por la gestión del intendente Fabián Ríos.
El concejal del Partido Popular en ECO, Juan José López Desimoni, dijo que el Municipio “no tiene un plan para el tratamiento integral de los residuos sólidos urbanos”, mientras que el pliego en estudio prevé una concesión por al menos 15 años.
“Hubo una gran improvisación, nos envían el pliego sobre el final de las sesiones ordinarias cuando pedíamos un tiempo de debate, y creemos que es una propuesta bastante primitiva”, manifestó.
Desde ECO, los concejales entienden que “se está a mitad de camino” respecto de las proyecciones que se esperaban, porque “no hay un plan, hay solo un pliego de licitación y a partir de la concesión recién se podrá pensar en un verdadero plan para ordenar la recolección de residuos y darle un adecuado tratamiento, con reciclado y separación de origen.
“Nos explicaron que todo eso se debatirá en forma posterior”, señaló López Desimoni, a la vez que indicó que lo más preocupante es que no hay un predio definido para la disposición final, el cual tendrá que ofrecer quien se presente a la licitación, y que, indudablemente, se está lejos de lograr un ideal posible para la ciudad de Corrientes, más allá de la buena voluntad del secretario de Ambiente y el proceso de licitación que le pondrá fin a los contratos temporarios con Logística Urbana SA (LUSA).
Para el concejal y sus pares, el desafío de la ciudad es invertir para el correcto tratamiento de los residuos, así como lo hizo la localidad de Virasoro, “porque hoy lo que tenemos es una bomba ambiental”, alertó.
Por su parte, el concejal de la Coalición Cívica, ARI, Hugo Calvano, puntualizó que no saben todavía qué van a hacer con el predio de disposición final, niegan la proliferación de los basurales crónicos a cielo abierto, y ni siquiera se piensa en la posibilidad de adquirir equipos propios, ya que el personal es y seguirá siendo municipal”.
“Preocupa el nivel de improvisación a la hora de encarar uno de los servicios más importantes. Hace meses venimos planteando la discusión por un sistema que mejore lo que tenemos, y el kirchnerismo nos propone, sobre fin de año, más de lo mismo”, acentuó.
En tanto, el concejal de Libres del Sur, Gabriel Romero, lamentó que el pliego no contemple un avance concreto con respeto a plantas de tratamiento de reciclaje y que dicho aspecto dependa a futuro de las voluntades de cada gestión.
A su criterio, “al Municipio le falta coraje” para llevar adelante aunque sea en una parte de la ciudad, la experiencia de la recolección de residuos por Administración.
Sugirió que la experiencia podría iniciarse dentro de las cuatro avenidas, con puesta diferenciada, y que podrían adquirirse paulatinamente camiones propios para la Comuna, pero insistió en que “falta coraje” para afrontar ese tipo de desafíos.
Actualmente, en el predio de la empresa Venturino por la ruta provincial Nº 5, las tierras están agotándose y el predio contiguo, de unas 16 hectáreas, no cumpliría con la legislación nacional que indica que deben situarse a 1.500 metros de barrios y zonas urbanizadas, y, además, está próximo al aeropuerto.
“Para contener a toda la producción de basura de la ciudad, por año se necesita 1 hectárea, debido a que la concesión será por 10 años y otros 5 años de prórroga, el funcionario estimó que el predio tendrá que ser al menos de 30 hectáreas”, señaló Romero, que en varias ocasiones presentó proyectos tendientes a ordenar la recolección en la ciudad, apostando a la reutilización de los residuos y la puesta diferencial en la vía publica.



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