Alerta en Brasil por una fuerte caída del ritmo de la economía

Alerta en Brasil por una fuerte caída del ritmo de la economía
Se redujo 0,5% en el tercer trimestre, la peor contracción desde 2009. El sector más golpeado fue el agropecuario, que disminuyó 3,5%. La inversión retrocedió un 2,2% y la industria quedó estancada.
Unos dicen que la realidad es más dura que “las peores previsiones”. Otros señalan que se viene a sumar a las “insatisfacción”a los agentes económicos y que no se puede descartar una “recesión técnica” a fin de año. Estas fueron las primeras reacciones de ayer por la mañana ante el anuncio oficial de un encogimiento de la economía brasileña: el Producto Bruto Interno del tercer trimestre decreció en 0,5%.

El dato, anunciado por el Instituto Brasileño de Geografía y Estadísticas (IBGE), echó por tierra las expectativas del ministro de Hacienda brasileño, Guido Mantega expresadas el lunes por la noche. Frente a periodistas había dicho que esperaba un crecimiento de 2,5% para el período. También alertó a los sectores empresarios, de Brasil y del Mercosur, que ven un futuro incierto por la combinación de estancamiento y alta de la inflación. Ayer, los técnicos del IBGE recordaron que este e s el peor desempeño desde el primer trimestre de 2009, cuando la economía cayó 1,6%. En el sector privado señalaban, además, que los datos del período julio-septiembre son peores que las estimaciones de las consultoras, que habían anticipado un derrape de 0,3%.

Según el IBGE, la culpa del retroceso fue del sector agropecuario, que disminuyó 3,5%. La industria y los servicios quedaron estancados y la inversión declinó 2,2%, un indicador de lo que puede ocurrir este final de año. También disminuyeron las exportaciones, en 1,4%. Pero Mantega parece no haber registrado el impacto negativo del informe. Ayer, en una conferencia de prensa llamada a toda prisa, dio prioridad a otro dato: el crecimiento anualizado (septiembre de este año contra el mismo mes de 2012) es de 2,3%. Según el ministro, “esta es una foto más fidedigna del desempeño económico de Brasil”. Dijo, también, que la expansión en Estados Unidos no será superior a 1,7% y en México estará por debajo de 2%. “El mundo no vive un año fácil”, se consoló.

Como Brasil ya entró en un año electoral, con los comicios presidenciales y de gobiernos estatales el 5 de octubre de 2014, Mantega parecía obligado a transformar en triunfo una clara derrota. Dijo por ejemplo que “Brasil habría crecido más que China” de mantenerse los datos económicos del segundo trimestre, pero al final “creció menos que la mayoría de los países, sobre todo comparado con los del BRICS (que incluye además a China, India, Rusia y Sudáfrica). Ahora, Brasil debe crecer al ritmo de la economía en el mundo, que será inferior a 2,7%.

Para el ministro, “todos los países emergentes sufren desaceleración y sólo se espera alguna mejoría en 2014”. A modo de disculpas, insinuó: “Estamos juntos en este barco buscando superar la crisis internacional y peleando por mejores posiciones. Estamos mejor que el año pasado y debemos continuar en esa trayectoria”. En verdad, las perspectivas planteadas por la presidenta Dilma Rousseff, parecen más realistas. En una entrevista con el diario El País, ella dijo que Brasil sólo avanzará 1,5% este año. Los especialistas prefirieron destacar que esta vez “Brasil fue uno de los pocos países en el mundo que experimentó una retracción económica”. De acuerdo con informes internacionales, entre las grandes economías en las que revista Brasil (es la quinta a nivel mundial), solo les fue mal a Francia e Italia, que tuvieron una contracción de la actividad de 0,1%. La Unión Europea en su conjunto tuvo un avance, aunque tímido, de 0,2%.

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