Luego del pedido de rescate financiero al Fondo Monetario Internacional (FMI) y a la Unión Europea (UE), los coletazos de la crisis económica volvieron a golpear al gobierno helénico, tras las declaraciones de un alto dirigente del partido conservador alemán que integra la canciller Angela Merkel, en las que se pedía evaluar la salida de Grecia de la zona euro. En tanto, desde la reunión del G20 en Washington, el secretario del Tesoro de los Estados Unidos Thimothy Geithner reclamó que el FMI, Europa y Grecia actúen rápidamente para evitar un contagio en las finanzas del resto de los países.
La delicada situación de Grecia dominó ayer las reuniones de ministros de Finanzas del FMI y de gobernadores de bancos centrales en Washington, en el marco de reuniones de Geithner con el ministro de Finanzas griego, George Papaconstantinou. "El secretario Geithner los alentó a actuar rápidamente para poner en marcha un paquete de fuertes reformas y apoyo financiero concreto y sustancial", señaló el Tesoro en un comunicado.
Por su parte, el director gerente del FMI, Dominique Strauss-Kahn, prometió que el organismo internacional se moverá "muy expeditamente" y aseguró que los griegos "no deben temer" a la institución. "Todos los resultados de las conversaciones con las autoridades griegas serán conocidos tras el fin de las negociaciones. Los griegos deben ver al FMI como lo que es actualmente: una especie de organización de colaboración", indicó el funcionario. La estabilidad del euro está en juego, cuando Grecia enfrenta una deuda de 300 mil millones de euros y Europa sale lentamente de la recesión.
Las declaraciones de Strauss-Kahn se dan en el marco de fuertes protestas en Grecia tras el anuncio del pedido de ayuda a los organismos de crédito.

Comentá la nota