Alejandro Salvador Cantaro sorteó el último escollo que tenía en el camino para ser designado como fiscal general de la Justicia Federal en Bahía Blanca.
Cantaro, actualmente juez de un tribunal provincial, concursó para acceder al puesto de fiscal federal y obtuvo el mejor puntaje entre todos los participantes. La Presidenta Cristina Kirchner lo eligió -sobre otros dos candidatos- y elevó su pliego al Senado para su tratamiento.
Pero, al conocerse la decisión de la primera mandataria, el influyente periodista Horacio Verbitsky cuestionó duramente el nombramiento de Cantaro y lo calificó de “aberrante”.
Al fundamentar sus dichos, el columnista del diario Página/12 sostuvo que Cantaro no podía ser designado fiscal porque había escrito un tratado de derecho penal “en colaboración con el abogado Hugo Sierra, un acusado por crímenes de lesa humanidad”.
Sin embargo, al momento de analizarse el pliego en el Senado, ni el propio Verbitsky ni ninguna institución realizaron la impugnación al nombramiento del bahiense. Cantaro no tuvo necesidad de explayarse sobre el planteo mediático.
"Alejandro tenía respuestas para todo lo que se había publicado, pero la verdad es que no hizo falta. Él mismo hizo alguna referencia pero nadie le preguntó nada al respecto", contó a LB24 un allegado al juez.
De esta manera, quedó a un paso de ser el nuevo fiscal general ante la Cámara de Apelaciones de la Justicia Federal bahiense.
Alejandro Salvador Cantaro nació en esta ciudad el 28 de febrero de 1958. Se recibió de abogado a los 22 años en la Universidad Nacional de La Plata.
Ejerció su profesión de manera privada durante 16 años. Luego ingresó al Poder Judicial como secretario. Desde 1999 y hasta la actualidad se desempeña como juez del Tribunal Oral en lo Criminal N° 2.
El 6 de agosto de 2008, Cantaro protagonizó un grave accidente de tránsito que lo mantuvo algunos meses alejado de su función como magistrado. Un automóvil lo atropelló cuando cruzaba corriendo la avenida Urquiza. Sufrió un grave traumatismo de cráneo y tórax. Y tuvo fracturas de costillas, tibia y peroné.


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