El ex kirchnerista no habló del escenario local
LA GACETA le había preguntado cómo se podía instalar el massismo en un escenario local, que plantea, a priori, una “doble polarización”: dentro del peronismo, entre el heredero del gobernador, José Alperovich, y el grupo que lidera el intendente de la capital, Domingo Amaya; y por fuera, entre el oficialismo y el Acuerdo Cívico y Social, capitaneado por el diputado José Cano. “Esperamos que, a medida de que se vaya acercando el tiempo electoral, eso se empiece a dirimir”, dijo el ex jefe de Gabinete del Gobierno de Néstor Kirchner y de parte del primer mandato de Cristina Fernández.
El ex funcionario defendió la política de alianzas que promueve FR. “Nosotros siempre tuvimos actitudes frentistas. A la Argentina no la resuelve el peronismo ni el radicalismo, sino los argentinos. Hay una necesidad de volver a unir voluntades para lograr un cambio”, afirmó. Eludió, sin embargo, una respuesta contundente sobre la chance de conformar una sociedad con la Unión Cívica Radical, en general, y con Cano, en particular: “muchos radicales nos acompañan, y muchos (más) se suman día a día. La política argentina está en etapa de revisión; los partidos están en crisis, y muchos buscan alternativas. FR es muy amplio; congrega gente que viene del peronismo, del radicalismo e independientes. La convocatoria es a la gente, nos preocupa poder representarla. Muchos dirigentes entienden la propuesta y se suman”.
Fernández habló con la prensa en un hotel de Las Heras 221. Estuvo junto al legislador José Orellana y, luego, llegaron sus pares Gerónimo Vargas Aignasse y José Teri, referentes del massismo local. “Vemos una buena respuesta de la gente a Sergio, un hombre joven, que irrumpió en la política nacional con mucha fuerza”, dijo.









Comentá la nota