La votación finalizó 11 a 10. El PRO contó con el acompañamiento de Arena, Marchiolo y “Pochi” González, quien votó en contramano del resto del FAP. Ausencias sospechosas. La oposición apuntó al manejo de los recursos y desde el macrismo denunciaron la existencia de un “nuevo acuerdo” político y aseguraron que en la gestión hay “transparencia y equilibrio”. Pases de factura al japonesismo.
En 2012, sobre 732, 5 millones la gestión de Jorge Macri, en su primer año de mandato, gastó 716 millones, que representó 97, 8 % de ese total. De todos modos, varios ediles opositores criticaron la subejecución de partidas, incluso en áreas sensibles. A su vez, el ejercicio cerró con una deuda flotante de 88 millones que fue cancelada a la fecha casi en su totalidad.
Excepto el radical Gustavo De Benedetti que se operó en esa jornada, las ausencias significaron ya un dato político: José Menoyo del Frente Comunal y Julio Cuntari del Gen. Luego, votaron de forma afirmativa los 8 representantes del PRO, Carlos Arena de Unión Celeste y Blanco, Ariel Marchiolo de la UCR y, la novedad, Cristina González del FAP, voto que determinó la aprobación del dictamen de mayoría y que generó una nueva grieta en el espacio progresista.
El macrista Diego Enrich, que preside la comisión de Hacienda y Presupuesto, fue el encargado de detallar los proporcionales de ejecución del presupuesto área por área. Después tomaron la palabra desde la oposición.
El socialista Carlos Roberto, autor del dictamen de minoría, puso la lupa en la subejecución, “no se entiende el no gasto”, disparó. Entre otros señalamientos mencionó la existencia por primera vez en el distrito de un depósito en plazo fijo, además, en bancos que no son el Provincia – Banco Nación y HSBC -, entidad estipulada por el Tribunal de Cuentas.
Graciela Aleña (PJ) habló sobre el contrato con Pami, que pasó de 6 millones a 22 millones; cuestionó que no ingresaron suficientes recursos para inversión en equipamiento, incluso comentó que 15 millones quedaron para libre disponibilidad, “la salud parece que no es un tema importante”, deslizó. También apuntó a la subejecución en limpieza de desagües, “se podría hacer algo y no echarle la culpa de todo a Provincia”.
Por su parte, Guillermo Ruiz (Frente Comunal) optó por una humorada al referirse a las obras en el nuevo Puente Saavedra. Cuestionó el subsidio otorgado a un deportista que no es del distrito y dijo que “la subsecretaria de Desarrollo Social no sabe dónde está parada”.
El presidente de bloque, Javier Carrillo, contradijo a Roberto en cuanto a la finalidad de la Rendición de Cuentas, “tenemos que hacer un análisis político”. Aunque a tono con el socialista cargó contra el plazo fijo. “Parece que hay un criterio empresarial, esto es un municipio no una empresa”, reflexionó.
DEFENSA DE LA GESTIÓN
A su turno, Fermín Lencina destacó la inversión de 50 millones en seguridad y recordó que la gestión de García invirtió el último año 5 millones. En salud remarcó también mejoras y críticas al japonés. Asimismo citó la realización de obras en Munro, su barrio.
Enrich fue quien refutó las observaciones realizadas durante el encuentro. Justificó que no se adquirió todo el equipamiento planificado en Salud por las trabas en el dólar, y explicó sobre el plazo fijo - que no superó los 110 millones -, “generamos 7 millones que equivalen al aporte de 3 mil vecinos”. De todos modos, aclaró que en el Nación y el HSBC van depósitos de débito automático.
En cuanto a las críticas en el gasto en publicidad y propaganda, de 3 millones, comparó con San Isidro que gasta 13 millones y Tigre, 32 millones. Destacó que en la gestión hay “transparencia y equilibrio”, y cargó contra el japonesismo: “No recibimos deuda flotante, recibimos un muerto”.
El cierre corrió por cuenta de Carlos Sandá, titular del bloque oficialista, quien consideró sobre la sesión, “es un juzgamiento político de la gestión, más en un año electoral”.
Y denunció, “estamos ante un nuevo acuerdo en el Concejo”, agregando que “otras veces agradecí a la oposición, ahora no puedo agradecer este nuevo acuerdo”. Finalizado el encuentro no pocos creyeron estar ante otro acuerdo más.
“Escuché cosas inciertas, algunas rozan la caradurez”, indicó, y añadió que “no siento que ponen palos en la rueda, esta rueda no se puede detener. No vamos a volver para atrás”. Concluyó: “La gente observa también a la oposición. En octubre se sabrá la verdad”.



Comentá la nota