Uno de los intendentes más antiguos del Conurbano evalúa su continuidad al frente del municipio de Tres de Febrero. Dice que la decisión dependerá de su estado de ánimo para enfrentar una elección. El massismo lo arrincona en el Concejo. Su enojo por el pase de "La Tigresa" Acuña. Imagen por el piso del resto de los referentes K.
Si bien este es un año complicado para el jefe comunal en el plano de la salud, un hombre que pasa ya los 70, parece poco probable que una decisión de tal magnitud esté sólo condicionada a su estado de ánimo. Curto es un dirigente político que responde a una coyuntura partidaria, la del PJ – FpV. Y su lealtad estaría puesta en la figura de Daniel Scioli, de quien depende tal vez su futuro.
Según la información que circula en los corrillos comunales, el metalúrgico posee un núcleo duro de votantes que oscila el 30%. Y si se mide el porcentaje de instalación pública, decididamente aventaja al resto de los posibles candidatos kirchneristas; sólo aparece tímidamente el ministro Alejandro Collia.
Mientras tanto, el massismo avanza sobre el distrito. La última novedad es el pase al Frente Renovador de la concejal Marcela “la Tigresa” Acuña, que si fuera seguida por alguno de sus pares pondría en aprietos al oficialismo, generándole otro dolor de cabeza al presidente del Concejo, Agustín Ciorciari. A Curto el tema lo dejó mal parado, y salió a decir en los medios que hubo de por medio dinero.
La discusión en el curtismo no contempla únicamente retener la Intendencia, tampoco perder en 2015 por paliza resignando representatividad legislativa. Esta vez, la cuestión va más allá de la voluntad del jefe comunal y quizá quede entrampado en una forma verticalista de gobernar.





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