La flexibilización del cepo puede bajar el precio al blue y ante la duda, muchos se desprendieron de sus billetes.
Luego de que el jefe de Gabinete Jorge Capitanich habló de la inminente flexibilización del cepo cambiario, los salteños que habían venido comprado dólares en jornadas anteriores, salieron rápido a buscar “arbolitos”. Quisieron desprenderse de sus ahorros en divisas y se los ofrecieron a los vendedores ambulantes de moneda.
El pronóstico que hicieron los poseedores del billete fue aritmético: el oficial, después del lunes quedaría cerca de $10, sumado ya el impuesto Afip (20%) y el blue tendría, aproximadamente el valor compra de $10,50 y el de venta $11. Los guarismos indicaron entonces que seguir atesorando el billete comprado a no menos de $12 en jornadas anteriores, es una amenaza para las ganancias.
En el contexto de esa hipótesis cambiaria artesanal, los “arbolitos” tuvieron ayer a la mañana, antes del chaparrón de la 13, dos tipos de clientes: los que les compraron dólares a $12,80 solo por necesidad y los que les vendieron aunque sea a $11 antes de que sea tarde para seguir perdiendo rentabilidad.
Esa microdecisión financiera cuándo comprar dólares y cuándo venderlos, es conocida para los salteños por ser argentinos del tobogán económico. Con las grandes ventas del público de sus dólares, quedó normalizada en Salta la gran demanda de dólares que hicieron los “arbolitos” en esta semana. Las ventas subieron tanto en los últimos días que la demanda insatisfecha llegó a 25% que, en una plaza pequeña como Salta, hizo sentir la escasez de dólar marginal.
Los “arbolitos” con cepo distinto seguirán el lunes en España Street a la libre oferta y demanda del billete.
La brecha fue un peso entre compra y venta
La densa economía monetaria se hizo accesible en España Street con el “arbolito”. Da consejos al transeunte sobre qué hacer con su dinero. Usa formas sencillas y expeditivas, teniendo en cuenta que el público circula veloz por la calle, sin tiempo de teoría ni de prácticas de ahorro complicadas. Con su herramienta, una calculadora de escasísimas funciones y datos convincentes, sabe motivar las compras y ventas del billete.
Ayer, cuando ya se sabía que el cepo se flexibiliza el lunes, se escuchó de un “arbolito” esta lógica: “el blue creció 47% en 2013; el oficial solo 32%, ahora fíjese cuándo comprar y vender porque este año ya no será igual para el dólar”.
El “arbolito” pensaba seguramente en los primeros 17 días de 2014 en que el oficial y el blue avanzaron 19 y 4,5% respectivamente. Como vendedor de la calle, tiene más intuición que marketing.
Su intención es cuidar la rentabilidad de su trabajo que se basa en la brecha del precio que existe entre el oficial y el blue para la venta.
El “arbolito” terminó contento su día, esa brecha fue un peso de ganancia entre una punta y otra.

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