En el primer día de la feria judicial, y muy temprano, se conoció la presentación de un escrito por parte de la joven Soledad Barría donde solicita a la fiscalía que desista de avanzar en la investigación en la causa por "lesiones leves", que la mujer le había iniciado al diputado nacional, Roberto Robledo.
En pocas palabras se pide que se "archive" el expediente. Presuntamente, la mujer llegó a un acuerdo con el legislador en relación al juicio de filiación que mantiene con Robledo por una hija y la manutención de la pequeña.
El escrito no dejó de sorprender a las autoridades judiciales. Barría se había presentado en abril ante la Justicia para denunciar que el legislador Robledo le había pegado una trompada en la cara, cerca de la nariz, en medio de una discusión por un dinero destinado a la hija de Barría y el pedido para que el legislador se presente a realizarse el ADN, en el marco de un juicio por filiación. Según la joven, fue en ese instante que recibió el golpe.
Tras el incidente, Barría pidió ayuda en una estación de servicio y luego llamó a su abogado. La Justicia inició una investigación y la fiscalía ordenó una serie de medidas y solicitó testimonios. Robledo fue citado a una audiencia de formalización de acusación, donde el Ministerio Público Fiscal, expuso los argumentos en contra del diputado nacional.
Rechazo.
En esa audiencia, la fiscalía rechazó la oferta de "probation" ofrecida por la defensa del Robledo y el juez Pablo Díaz Lacava avaló esta postura. La causa siguió su curso. No conforme con la resolución del magistrado, la defensa apeló ante el Tribunal de Impugnación Penal (TIP) que denegó la "probation" y coincidió con el pedido que había realizado el fiscal Héctor Aberásturi.
Ante el nuevo revés judicial, la defensa del diputado Robledo presentó un recurso ante el Supremo Tribunal de Justicia (STJ), para solicitar al máximo tribunal que analice la causa. Pero, desde ayer, los integrantes del STJ están en conocimiento de la sorpresiva presentación de la víctima.
Según se pudo saber, el fiscal interviniente no puede frenar ni congelar la investigación, que incluyó una serie de diligencias y hasta audiencias de re examen donde se impuso a Robledo prohibición de acercarse a Soledad Barría.
De acuerdo con el nuevo Código Procesal Penal, debería ser un juez de audiencia quien analice el escrito y el pedido de archivo de las actuaciones que realizó la víctima. En sus manos quedaría si se avanza a juicio oral y público o finalmente la causa pasa a ser parte de la historia.

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