El concejal electo por el FpV criticó la suba propuesta por el Ejecutivo y dijo que “muchos vecinos van a decidir no pagar”.
-¿Qué balance hace de la elección del FpV en las elecciones legislativas?
-Desde el lado del resultado, un balance positivo. Hemos podido sumar tres concejales al bloque del Frente para la Victoria, consolidándonos con siete ediles a partir de diciembre.
En la cuestión matemática, el resultado es quizás un poco más bajo del que hubiéramos esperado, pero acorde también a una realidad electoral de la provincia de Buenos Aires.
Creo que la discusión va a estar en el Concejo a partir de diciembre: quién vota a favor y quién en contra en términos de mayoría propia.
Lo digo puntualmente por el voto de Marcelo García, porque las dos facciones alternas que quedamos son el Pro y el Frente para la Victoria. Así que trataremos de conformar una oposición fuerte, consolidada, con propuestas.
Espero que el Concejo Deliberante, el poder legislativo de la ciudad, tenga decisión propia, sea un cuerpo de donde salgan proyectos y donde haya consensos lógicos de ideas.
- En la Provincia, el kirchnerismo sufrió una dura derrota ¿Hace alguna autocrítica?
-Sí, seguramente. En todas las derrotas, por más mínimas que sean, uno ha hecho algo mal. Si no ganaríamos siempre por más del 50% de los votos.
Creo que hay una renovación dentro del Frente para la Victoria y que también debe haberla a partir de este resultado.
Me parece que la autocrítica tiene que ver con cómo se trabajó; todos aportamos a esta lista de la provincia de Buenos Aires, pero quizás no habremos hecho el esfuerzo suficiente. También es cierto que nuestro contrincante político Sergio Massa ha hecho una muy buena elección. Ha sabido representar, quizás mejor, las necesidades de las personas y eso le dio una opción más al votante indeciso.
- Una de las batallas de Sergio Massa, incluso cuando estaba dentro del Gobierno nacional, fue sanear el INDEC ¿Cree que esta derrota del kirchnerismo tiene que ver, en parte, con la situación económica del país?
-Puede ser. Creo que los temas de agenda hoy son la inflación y la inseguridad. Y ahí hizo foco la oposición, desde la no gestión, desde el lugar de oposición simplemente.
Massa criticó los temas sensibles de la sociedad y ahí encontró un poco más de apoyo.
La cuestión del Indec y de los números de las cuentas nacionales es un punto aparte, es una cuestión metodológica, muy discutible.
Si lo que busca Massa es cambiar el índice de precios al consumidor, se podrá hacer; es uno de los tantos índices que elabora el Indec.
Pero creo que el foco estuvo más en exacerbar un poco más los problemas de todos los días de la gente, que es como vivimos acá en Junín: el aumento de precios y la inseguridad, por sobre todas las cosas.
- Acaba de ingresar al Concejo Deliberante el proyecto de Presupuesto municipal para 2014, con una fuerte suba de tasas, del 43%...
-Para mi es desmedido, no tiene una explicación lógica. Sí, quizás, la tuvo el aumento del año pasado o del anterior, porque hacía un par de años que las tasas no aumentaban; los gastos corrientes de la Municipalidad crecían; y la coparticipación de impuestos a lo mejor no acompañaba en la medida que lo necesitaba el Municipio.
Ellos justificaron el aumento con la tasa de inflación que ellos miden, que puede ser del 20%, del 25% o del 30% anual.
Pero hoy no es la justificación. Si uno vuelve a buscar las tasas de inflación y mide cuánto variaron las tasas de la Municipalidad en 2012, en 2013 y lo que van a variar en 2014, no tiene un correlato directo.
El secretario de hacienda, Mario Scévola, dice que el aumento de los costos operativos de la Municipalidad estuvo en 28%.
Entonces, si estuvieron en el orden del 28%, ¿por qué el aumento es de más del 40%?
Me parece que habría que rever ese punto, pero tampoco hablar por hablar. Porque yo recién hoy me hice del proyecto, de los números, y hay que ver cómo está distribuido el 37% de aumento de los gastos previstos para el año que viene; ver cuál es la sensibilidad de este Gobierno; cómo está distribuido en términos de seguridad, de obras, de educación, de asistencia social.
-¿Cómo cree que van a reaccionar los vecinos?
-Realmente va a ser un impacto importante para el bolsillo del juninense, porque de hecho viene con un aumento de casi el 40% del año pasado.
Lógicamente, después está también el recurso de la moratoria. Entonces hay que ver también cuál es la correlatividad entre el aumento de la tasa y la morosidad en el pago. Porque llega un punto donde el aumento es tan grande que la gente decide no pagar y eso para el Municipio es peor que cobrar una tasa baja.
-Ahora ese problema también se da en el ámbito nacional, donde el blanqueo de capitales ha generado una caída en la recaudación...
-Sí, es un punto interesante. Personalmente, creo que el blanqueo de capitales no ha tenido el éxito que esperaba este Gobierno.
Es positivo, pero fue directamente a impactar en un mercado que parecía no asociado en un primer momento, que es el mercado del dólar paralelo.
Este gran aumento que vimos del blue en este último tiempo está explicado exclusivamente por el blanqueo, porque estos 500 ó 600 millones que se llevó el blanqueo, se los sacó a este mercado paralelo.
Hoy tenemos un mercado paralelo que no tiene billetes. Por lo tanto se aumenta el precio y aumentan las comisiones por entrar y sacar dinero en negro del país.
Entonces, si bien no fue exitoso para el Gobierno en términos de lo que esperaba, sí fue exitoso a la hora de secar una plaza informal.
-El Intendente ha declarado que en el país va a empezar a faltar dinero ¿Es así?
-No, porque es un país que se financia en pesos. Por lo tanto, mientras tengamos un Banco Central, una autoridad monetaria que logre absorber las necesidades de las empresas, de los bancos y del sistema financiero, no va a pasar.
A lo mejor Mario Meoni se acuerda de los años noventa, se acuerda cuando las empresas tenían que tomar dinero en el exterior, cuando la Argentina tenía que tomar dinero en el exterior para poder monetizar el sistema financiero.
Pero gracias a Dios, a partir de 2003 empezamos un proceso de desendeudamiento en el país, y hoy nos financiamos internamente y en pesos.
Mario Meoni está dentro de un partido político que habla de un exceso de monetización de la economía. No sé qué es lo que quiso decir cuando dice que va a faltar dinero, porque al mismo tiempo está diciendo que hay mucho dinero en circulación.
-Ahora, si no falta dinero ¿por qué en la Provincia se frenaron muchas obras, como la del puente bajo nivel?
-Una cosa es que falte dinero para el sistema productivo y otra es que la provincia de Buenos Aires esté en un nivel delicado estructural en términos financieros.
La Provincia tiene mucha deuda acumulada, tiene un problema netamente estructural que además tiene que ver con esa famosa recomposición o esa quita de los puntos de coparticipación.
Este nivel estructural de deuda que tiene se traduce en la falta de obras y demás cuestiones. Pero eso no es porque no hay dinero, es porque la Provincia tiene que ver en dónde va a poner el dinero.
En el presupuesto para el año que viene hay un aumento del 75% de los recursos para obra pública. Ahora, si toca el puente bajo nivel, eso va a ser una determinación del gobernador.
-¿Qué va a hacer el Gobierno para combatir la inflación?
-La inflación no la desconoce ni este gobierno ni ninguno de sus funcionarios, independientemente de que podemos hablar de si aumentó o no la carne o algún producto en particular.
El desafío de acá en adelante es cómo reactivamos la economía, porque la economía se enfrió un poco este último año; y, por otro lado, cómo cortamos ese espiral inflacionario que en definitiva tiene un montón de responsables.
El Gobierno tendrá que tomar las medidas en términos monetarios y financieros para ver cómo contiene.
Lo cierto es que este Gobierno seguramente no va a aumentar desmedidamente las tasas de interés; tampoco devaluar la moneda en forma brusca. No porque no caiga bien, sino porque a quien afecta en primera instancia es al que menos tiene.
Los caminos se van a ir acomodando para poder combatir este flagelo, pero no creo que sea con una medida brusca.
-¿Es sencillo resolver la inflación?
-No. La inflación es un proceso que se genera a partir de algo, es como una inercia que cuesta detenerla. Un país que ha crecido mucho de golpe genera un aumento sistemático de precios, a partir de las recomposiciones salariales constantes, de la garantía de las paritarias, de la garantía del aumento de las jubilaciones dos veces por año.
En una economía que crece, donde el consumo está muy fuerte, se empieza a generar esa remarcación casi constante de precios, para que los precios vayan siempre delante de los salarios.
Cuando la economía se enfría, a esa inercia le cuesta detenerse, porque todavía hay gente que puede seguir consumiendo; entonces, cuando los empresarios ven que la economía se detiene, lo primero que hacen es reducir la cantidad de oferta. No venden más barato, porque los precios son casi inflexibles a la baja, sino que dejan de producir.
Y cuando ven que se reactiva la demanda, lo primero que hacen es aumentar el precio y después empiezan a producir menos.
Esa es la responsabilidad empresaria. Y por otro lado están los salarios de los obreros, las presiones de los sindicatos, que esos son los costos directos que tienen los empresarios.



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