Es el caso que investiga el origen de los fondos que solventaron los pasajes y la estadía de autoridades fueguinas en el país asiático. El titular de la empresa TDFEyQ había dicho que los gastos corrieron por cuenta del Estado chino. Y que él pagó los boletos de avión en efectivo. Ahora la agencia de viajes corroboró esa versión. Pero persisten las dudas porque ante Aerolíneas Argentinas, figuran dos pagadores de los pasajes con tarjeta de crédito.
La novedad se produjo en la causa judicial donde se investiga quién financió el viaje de la comitiva de autoridades de la isla al país asiático, ante la sospecha de una presunta dádiva.
Es que TDFEyQ resultó luego beneficiada por una licitación internacional que le aseguró un contrato a 25 años por la venta de gas de regalías, proceso que acaba de ser convalidado por la Legislatura.
Al declarar como testigo en la causa, Lin sostuvo el 10 de noviembre; que los pasajes y la estadía de los funcionarios en China fueron solventados por el Estado de ese país, y agregó que sus dichos se corroborarían al momento de que la agencia de turismo donde se compraron los pasajes, remitiera la documentación correspondiente a la provincia.
Fuentes ligadas al caso confirmaron ayer a EDFM que las facturas por esa operatoria ya fueron remitidas al Juzgado Penal donde se tramita la investigación, a cargo de la jueza María Cristina Barrionuevo.
De los documentos se desprende que los boletos de avión fueron adquiridos por Lin y cancelados en efectivo a un precio de 37 mil pesos, tal como había declarado el presidente de TDFEyQ.
¿Y entonces?
Sin embargo, la causa está lejos de cerrarse porque aún persisten las mismas dudas que dieron origen a las actuaciones judiciales, confiaron las mismas fuentes.
Es que cuando el Juzgado consultó a la empresa Aerolíneas Argentinas sobre quién había pagado los pasajes del ex ministro de Economía, Roberto Crocianelli, y del actual secretario de Hidrocarburos, Eduardo D´andrea, la compañía aérea contestó que habían sido cancelados parte en efectivo y parte con dos tarjetas de crédito.
Uno de los titulares de esa tarjeta fue encontrado y negó conocer a Lin, a la empresa china y a los funcionarios fueguinos. Incluso dijo que en 2008 había extraviado esa tarjeta de crédito.
Después, el Banco Galicia, emisor de los plásticos, respondió un primer oficio sosteniendo que la tarjeta nunca fue denunciada como extraviada y que estaba en vigencia. No obstante, en oficios posteriores dio a entender que tal vez esa tarjeta fue reemplazada por otra como producto de una renovación (lo que daría credibilidad al testimonio de su titular) aunque lo cierto es que hasta el momento no existe certeza sobre ese punto.
En cuanto al titular de la otra tarjeta, se estableció que tenía domicilio en Santa Fe, si bien la tarjeta operaba a través del Banco Provincia de Buenos Aires y había sido emitida por la sucursal Capital Federal de la misma entidad.
La duda latente
Con estos datos cruzados, la Justicia debe tratar de explicar ahora cómo si Lin pagó los pasajes en efectivo en una agencia de viajes, los boletos aparecen cancelados, en parte, con tarjetas de crédito ante Aerolíneas Argentinas.
Según los investigadores, las posibilidades son varias. Si Lin y la agencia dicen la verdad, puede tratarse de un error en los registros de Aerolíneas. De lo contrario, cabe la hipótesis de que la agencia pague con tarjetas de terceros parte de lo que recibe en efectivo, o que Lin mienta con la complicidad de la agencia, aunque nada de ello puede ser afirmado en la actualidad.
La Justicia solicitó ahora a la empresa Visa los originales de los cupones de la transacción comercial, a los efectos de verificar quién o quiénes figuran como firmantes de las operaciones.
¿Fue una dádiva?
Por otra parte, aún resta dilucidar desde el plano de la interpretación penal, si el hecho de que haya sido el Estado chino el que finalmente financió el viaje de los funcionarios fueguinos, exime a los involucrados de la comisión del delito de dádivas.
La situación es particular porque cuando viajaron Crocianelli y D´andrea a China en 2008, la empresa TDFEyQ no estaba constituida legalmente. La firma se formó después con un 70% de aportes estatal y un 30% privado, para firmar en forma directa un contrato con Tierra del Fuego por la venta de gas de regalías y, ante la ilegalidad de ese intento, para participar y ser el único oferente de la licitación internacional que derivó en un convenio similar al suscrito la primera vez.
Para algunos, la dádiva existió de todos modos porque se aceptó dinero de un Estado que luego se asoció con privados, que resultaron beneficiados directos del negocio propuesto en aquel primer viaje. Para otros, el hecho de que las tratativas originales hayan sido entre estados (el chino y el fueguino) impide configurar la dádiva, más allá de cómo se haya compuesto luego TDFEyQ.

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