La decisión del Ejecutivo Nacional está acompañada por ciertas flexibilizaciones, pero la mayoría de las restricciones del decreto original continúan intactas. El panorama que se avecina en la ciudad.
Mediante una interactiva conferencia de prensa, el presidente de la Nación, Alberto Fernández, oficializó la extensión del aislamiento social, preventivo y obligatorio, al menos hasta el 26 de abril de este año. El nuevo decreto del Ejecutivo incluirá algunas flexibilizaciones en la decisión original, pero la mayoría de las restricciones continuarán intactas. En el partido de General Pueyrredón, la realidad de los distintos sectores es desigual y algunos se ven más perjudicados por la virtual paralización de la economía.
Recientemente, la Secretaría de Desarrollo Social del municipio confirmó a este medio el inminente arribo de una suma de 8 millones de pesos para la compra de alimentos, prometida por el Gobierno Nacional. Dicha determinación servirá para atender las necesidades de los sectores más vulnerables de la ciudad, pero también es posible que la suma haya sido fijada en miras a los tiempos que se vienen. Tal como se dejó en claro desde la presidencia, la salida de la cuarentena será progresiva.
Por otro lado, la actividad legislativa en el partido de General Pueyrredón también está sujeta íntegramente a las limitaciones impuestas por el confinamiento, por lo que la normalización de su agenda tampoco debería volver a la normalidad a corto o mediano plazo. Por el momento, el Concejo Deliberante recibe expedientes y notas únicamente de forma virtual, lo cual se suma a muchos otros puntos del protocolo que se adoptaron, y que llevaron al cuerpo a mantener sesiones limitadas y con prioridades claramente establecidas.
La situación de los precios es otro tema que presenta complejidad. El Gobierno Nacional decidió transferir a los municipios la responsabilidad de regular los valores en pequeños comercios, algo que será una tarea difícil y que requerirá la cooperación de organismos del gabinete de Guillermo Montenegro y las fuerzas policiales. La dificultad también la tendrán los mismos comerciantes, para continuar trabajando durante el aislamiento, con reducciones en las ventas producidas por la disminución en la circulación de gente.
Además, a partir de la propagación del coronavirus y el estado de emergencia que vive la ciudad, el Gobierno Municipal avanzó en la conformación de una Mesa Social, la cual trabaja en diversos ejes para contener los efectos de la pandemia. Inaugurada hace casi tres semanas, ya tuvo encuentros en los que contó con la participación de diversos actores. Desde funcionarios municipales y ediles, pasando por dirigentes de organizaciones sociales, la Iglesia y representantes de las universidades locales, entre otros.
En este marco, una de las aristas que comenzaron a impulsar las organizaciones sociales tras el último encuentro fue la conformación de comités barriales de emergencia. Básicamente, para tener un mejor diagnóstico de lo que ocurre en la periferia de la ciudad, proporcionando asistencia alimentaria y asesoramiento a las familias de los sectores vulnerables durante la vigencia de la cuarentena obligatoria.
No obstante, el panorama es preocupante. “Nosotros somos el último eslabón de contención para que la situación no se desborde. Estamos sobrepasados: vemos que se ha duplicado, en promedio, la demanda en los comedores y merenderos. No damos abasto”, graficó Rodrigo Hernández, de Barrios de Pie, a La Tecla Mar del Plata.
La situación general puede ser tan volátil como el mismo COVID-19, pero lo que es seguro es que requerirá de un continuo acompañamiento de todos los poderes del Estado y el consenso general que, al menos en el partido de General Pueyrredón, los actores políticos vienen demostrando desde que comenzó a aflorar la problemática.


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