(General Acha) - El juez Alvaro Reyes le pasó vista al fiscal Máximo Paulucci porque advirtió que se podría haber cometido otro hecho, distinto al que motivó el inicio de la causa principal, y que estaría relacionado con la forma que procedieron algunos de los policías al momento que tuvieron que auxiliar a Oscar Fabián Berot, quien falleció a raíz de las graves quemaduras sufridas al incendiarse el calabozo de la comisaría local.
El tema estaría relacionado al supuesto maltrato que Berot habría recibido de parte de alguno de los policías al momento de ser rescatados del lugar. Lo que, de ser así, coincidiría con lo que había dicho oportunamente el hermano de la víctima. "Cuando estábamos tirados en el patio, vi que un policía maltrataba a mi hermano, que estaba todo quemado. Yo lo miraba cómo maltrataba a mi hermano", remarcó.
Testigos.
Fuentes confiables informaron a esta agencia que el magistrado, que entiende en la causa, recibió declaración testimonial a más de una decena de testigos.
Además de los padres de la víctima de 22 años, atestiguaron los enfermeros del hospital de esta ciudad que acudieron al lugar para trasladar a Fabián Berot y a su hermano Juan Esteban (20 años), quienes compartían el calabozo de las celdas femeninas, situadas en el patio trasero de la dependencia policial.
Presos.
Simultáneamente, Reyes ordenó que se recibiera declaración testimonial a los presos que estaban alojados en la Alcaidía de Acha, ubicada a algunos metros de distancia de las celdas de mujeres, cuando sucedió el siniestro que terminó con la vida de Fabián Berot. Pasa que probablemente desde allí los internos pudieron haber escuchado algo que podría llegar a enriquecer las pruebas que pretende recolectar la justicia.
Posterior al trágico episodio, hubo internos que fueron trasladados a la capital pampeana, por lo que se envió un oficio al Juzgado de Instrucción en turno de Santa Rosa para que se les reciba declaración testimonial. Mientras que aquellos que todavía se encuentran en la Alcaidía local, fueron convocados para declarar en esta localidad.
Aunque no fue confirmado por fuentes oficiales, hay trascendidos que indican que hubo presos que dijeron haber escuchado gritos, y que la policía habría demorado unos 10 minutos en auxiliar a los jóvenes que estaban encerrados en el calabozo que se incendió.
Es oportuno mencionar que hace unos meses Reyes, acompañado por la fiscal Ruffini, inspeccionó el calabozo donde se produjo el incendio, oportunidad en la que secuestró un colchón del calabozo, para luego solicitar que se realizara una pericia tendiente a determinar si el fuego pudo haberse iniciado por un cigarrillo, o si fue necesaria la utilización de otro elemento.
La denuncia.
La madre de la víctima fatal, Yolanda Noemí Plunkett, presentó una denuncia ante la Fiscalía 2, en ese entonces a cargo de Ana Laura Ruffini, por supuesto abandono de persona. Otro de los temas que la mujer pidió que se establezca es si sus hijos estaban detenidos o demorados cuando se produjo el incendio.
"Como padres nos duele lo que hicieron porque hubo abandono de persona, debido a que a Esteban y a Fabián los llevaron más o menos a las 3.15 de la madrugada del domingo (6 de junio de este año), y recién a las 10, cuando vinieron a buscar los DNI de los dos, avisaron que tenían quemaduras leves. Pero al llegar al hospital, nos enteramos que las lesiones eran serias", dijo indignada al momento de ser entrevistada por este diario.
A raíz de las severas lesiones producidas por el fuego, Fabián Berot falleció y su hermano Juan Esteban tuvo que someterse a un tratamiento, que incluyó un trasplante de piel, para lo cual debió viajar a Buenos Aires.
Hecho.
Fabián Berot fue detenido junto a su hermano Juan Esteban, y su amigo Walter Fontán, acusados de disturbios en la vía pública y de dañar un patrullero. En la comisaría, los Berot fueron alojados en una celda, mientras que Fontán lo hizo en otra lindante. En la celda donde estaban los hermanos comenzó a incendiarse un colchón, por lo que se asfixiaron y se quemaron el rostro, las manos y las piernas. Fabián murió unos días después en el Lucio Molas donde fue trasladado, mientras que su hermano permaneció internado en el establecimiento local hasta que recibió el alta.
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