Advierte la ONU que los jihadistas pueden cometer un genocidio en Irak

Advierte la ONU que los jihadistas pueden cometer un genocidio en Irak

Unos 20.000 miembros de la minoría religiosa yazidi se encuentran aislados sin comida ni agua en las montañas del norte del país; continúa la crisis política en Bagdad

BAGDAD.- Mientras Occidente intenta detener el avance de los jihadistas en Irak, la situación de los civiles en el norte del país se torna cada día más preocupante, a tal punto que la ONU advirtió que los yazidis, una de las comunidades más perseguidas por los extremistas, se enfrentan a un posible genocidio.

Supervisores de Derechos Humanos del organismo llamaron a una acción global urgente para evitar una masacre de esta minoría religiosa y kurdohablante, que tuvo que abandonar sus hogares luego de que el grupo terrorista Estado Islámico (EI) conquistara amplias zonas de Irak.

"Todas las medidas posibles deben ser tomadas de forma urgente para evitar una atrocidad masiva y un potencial genocidio en días o en horas", dijo la experta en derechos de las minorías de la ONU Rita Izsak, en un comunicado.

El EI, cuyo objetivo es formar un califato islámico en un territorio que abarca Irak y Siria, persigue desde junio pasado a miembros de grupos minoritarios, sobre todo a los yazidis, y amenaza con matarlos si no se convierten al islam.

Unas 50.000 personas huyeron en los últimos días de los extremistas desde las montañas de Sinjar, hacia las regiones autónomas kurdas y hacia Siria, informó ayer el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur).

Sin embargo, entre 20.000 y 30.000 personas -la mayoría yazidis- siguen atrapadas en las montañas, desprovistas de agua y alimentos, reportó Acnur.

La cifra de desplazados en Irak subió a un millón de personas, según indicó la Organización Internacional para las Migraciones (OIM). El número se duplicó desde fines de junio, cuando los milicianos del EI comenzaron a luchar por el control de las ciudades del norte de Irak.

Entre los desplazados no sólo hay integrantes de la minoría yazidi, sino también cristianos que huyeron de Mosul.

Según la relatora especial de la ONU sobre la violencia contra mujeres, Rashida Manjoo, existen informes sin verificar que aportan fuertes indicios de que cientos de mujeres y niños fueron secuestrados y que muchas adolescentes fueron sometidas a abusos sexuales. Además, muchas mujeres habrían sido vendidas como esclavas a combatientes del EI.

De acuerdo con la cadena CNN, que citó fuentes del Pentágono, Estados Unidos enviará 100 "consejeros militares" a Irak para evaluar las opciones de asistencia humanitaria a los yazidis.

Los esfuerzos de Occidente para hacer frente al avance de los extremistas sunnitas se ven dificultados por la crisis política en Bagdad, donde el saliente primer ministro Nouri al-Maliki se negó anteayer a aceptar el nombramiento de su rival político Haider al-Abadi en el cargo.

Al-Abadi, encargado de la formación del nuevo gobierno, recibió tanto el apoyo de Estados Unidos, que la semana pasada comenzó a bombardear posiciones de los jihadistas, como de Irán.

Mientras Al-Maliki sigue sin aclarar si está dispuesto a ceder para poner fin a la crisis política, ayer Al-Abadi pidió unidad a los iraquíes para luchar contra los jihadistas. Las milicias chiitas y comandantes del ejército que le habían jurado su lealtad a Al-Maliki expresaron su respaldo al cambio, al igual que muchos en Bagdad, expectantes por poner fin a la violencia sectaria.

Al-Maliki, en el poder desde 2006, quería ser elegido para un tercer período basándose en su victoria en las elecciones de abril. El primer ministro chiita es acusado por su política sectaria, que condujo a ganarse la animosidad de los sunnitas.

Según un comunicado de la oficina de Al-Maliki, éste se reunió con oficiales de seguridad, del ejército y comandantes de policía para instarles a "no interferir en la crisis política". Por lo menos 17 personas murieron al estallar dos coches bomba en áreas chiitas de Bagdad.

En tanto, el secretario de Estado norteamericano, John Kerry, llamó al nuevo primer ministro a formar gobierno con rapidez. "El gobierno tiene que mostrar decisión", dijo Kerry, en el marco de una visita a Australia.

Por su parte, el gobierno alemán dio un giro en su postura y anunció que enviará material militar como vehículos blindados y detectores de explosivos al ejército iraquí para ayudarlo a frenar el avance del grupo EI.

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