El pronóstico de un "corralito" en caso de que Cataluña vote por la secesión encendió hoy la campaña electoral de cara a las elecciones regionales de este domingo, que se presentan como un plebiscito sobre la independencia de la región.
Nadie duda ya del carácter excepcional de la cita electoral del 27 de septiembre ni de su trascendencia para el futuro de Cataluña y España.
Lo que no está nada claro es qué ocurrirá si, como pronostican las encuestas, los partidarios de la secesión consiguen la mayoría absoluta del Parlamento regional que reclaman para avanzar hacia la constitución de un Estado catalán.
A la advertencia de que una Cataluña independiente será expulsada automáticamente de la Unión Europea (UE) y del euro, se sumara ahora la lanzada por una institución como el Banco de España sobre el riesgo a que se produzca un corralito similar al vivido recientemente en Grecia o en Argentina en 2001.
El gobernador del Banco de España, Luis María Linde, aseguró hoy que se podría llegar a esa situación debido a la "tensión" que generaría una eventual secesión, aunque matizó su postura considerando que era un "futurible altamente improbable".
A seis días de los comicios, estas declaraciones del máximo responsable de la supervisión bancaria de España provocaron una respuesta airada del presidente catalán, Artur Mas, uno de los principales impulsores de la secesión.
"Decir que en Cataluña hay riesgo de corralito si se independiza es inmoral, indecente y de una irresponsabilidad inmensa", dijo Mas en plena campaña junto con el líder de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC), Oriol Junqueras, y el cabeza de la lista unitaria soberanista "Juntos por el Sí", Raül Romeva.
"Ellos saben que no es verdad que habrá corralito", subrayó Mas, al tiempo que volvió a negar que una Cataluña independiente vaya a ser expulsada de la UE.
Según el presidente catalán, afirmaciones como las de Linde se enmarcan dentro de la "estrategia del miedo" que están agitando los poderes del Estado español contra la independencia de Cataluña.
Después de haber instado este fin de semana a los catalanes a hacer un "corte de mangas" -gesto ofensivo- a los "jefes de Madrid" que visitan esto días Cataluña, Mas mantuvo su posición desafiante advirtiendo al gobierno español de Mariano Rajoy que si no negocia la independencia tendrá que asumir la deuda pública catalana.
"El precio de no ponerse de acuerdo es impagable, de entrada para España", dijo Mas.
De acuerdo con la tesis de los soberanistas, si se produce una declaración unilateral de independencia, el Estado español tendrá que asumir las deudas de Cataluña y, en cambio, si se sientan a negociar el gobierno catalán asumiría una parte de esa deuda.
Linde fue la última voz del "mundo económico" que se pronuncia sobre la elecciones de Cataluña del 27 de septiembre.
Uno de los primeros empresarios en pronunciarse contra el proceso soberanista fue el presidente del grupo editorial Planeta, José Manuel Lara Bosch, quien prometió en trasladar sus empresas fuera de Cataluña en caso de que se consume la secesión.
Hoy, la firma Pronovias -una de las principales multinacionales de moda nupcial- indicó en una carta enviada a sus trabajadores que no descarta trasladarse de Cataluña si las circunstancias derivan hacia una "situación descontrolada que ponga en riesgo real la viabilidad económica de Cataluña", de acuerdo con la prensa local.
Por su parte, el presidente de Telefónica, César Alierta, también advirtió sobre los efectos económicos "negativos" y que a su juicio acarrearía la secesión de Cataluña y de la "inviabilidad" del proyecto. "No es campaña de miedo es la realidad", sostuvo Alierta.
El viernes pasado fue la patronal bancaria la que alertó de la amenaza que supone la secesión para su permanencia en Cataluña.
La cuestión de la permanencia de Cataluña en la UE y el euro es crucial en los comicios, puesto que los propios impulsores del proceso soberanista pretenden seguir dentro del bloque como un nuevo Estado.
Asimismo, la mayoría de los electores catalanes también están a favor de esta opción, de acuerdo con los sondeos.
En ese sentido, Romeva reiteró hoy que "Cataluña podría negociar su ingreso de la UE sin salir de ella", mientras Junqueras insistió en que la expulsión del bloque de 7,5 millones de catalanes "no tiene fundamento" y, por el contrario, Cataluña podría tener entre 16 y 17 eurodiputados, un comisario europeo y ser miembro del Banco Central Europeo.
Las últimas encuestas otorgan la mayoría absoluta de los escaños en el parlamento catalán a la lista unitaria que promueve la secesión sumada con los independentistas anticapitalistas de las CUP, aunque todo el bloque no llegarían a superar el 50% de los votos.
Ante este pronóstico electoral, Xavier García Albiol, el candidato del Partido Popular (PP) de Rajoy en Cataluña, sostuvo que en la norteña región siempre hubo un "voto oculto" por lo que confía en que el día 27 no habrá mayoría absoluta de los soberanistas.
García Albiol no esconde que el PP apuesta por la campaña del "miedo" al asegurar que hará todos los esfuerzos por explicar los "graves perjuicios" que supondrá la secesión como la probabilidad de que se produzca un corralito que mencionó el gobernador del Banco de España.

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