Adela y Luis, víctimas del paro de colectivos

Adela y Luis, víctimas del paro de colectivos
El rostro del abandono, la desesperación y la espera, tras el sexto día del paro de colectivos de larga distancia, también se observó en la Terminal de Omnibus de Santa Rosa.
La historia de una pareja mayor de edad, que desde hace varios días permanecen varados en esta ciudad, es una de las tantas construidas a raíz del conflicto de choferes agrupados en la Unión Tranviarios Automotor (UTA).

Luis Rada tiene 64 años, su mujer Adela Rivera 67. Ambos son un matrimonio que se dedica a la venta ambulante en su localidad natal, Tunuyán (Mendoza). Una triste situación los trajo, como otras veces, a la capital pampeana. "El martes a la mañana, llegamos a Santa Rosa para visitar a nuestro hijo, que está preso en la Unidad Penal 4", relató Adela, con tono quebrado. Ese día, la pareja pudo encontrarse con su hijo. Sin embargo, ninguno de los dos imaginaba lo que sucedería después. La huelga de los afiliados a la UTA también perjudicó a este humilde matrimonio mendocino.

Echados.

"El miércoles nos enteramos que había paro, y eso fue terrible para nosotros", confesó Rivera. Es que además, su marido debe dializarse en Mendoza, tres veces al mes, porque le falta un riñón, y apenas puede moverse. Desde el jueves (cuando se inició la medida de fuerza), Luis y Adela quedaron a la deriva en esta ciudad y sin un techo. Por este motivo, ambos fueron alojados en el albergue municipal. La mujer expresó que el estado de salud de su marido es muy delicado, que debe volver de manera obligada a Tunuyán para continuar con su tratamiento.

A su vez, el domingo a la noche la pareja fue "echada" del albergue por razones que no se pudieron establecer. "Nos echaron del albergue, no sabemos por qué, y ahora estamos a la deriva", manifestó la mujer. La pareja de vendedores ambulantes espera el colectivo de la empresa Andesmar, que se dirige hasta Bahía Blanca y luego a Tunuyán.

Varados.

Luis y Adela permanecían, ayer a la tarde, sentados sobre la fila de bancos ubicados a la derecha de la boletería de la empresa Dumas Cat. El hombre, vestido con un pulóver de lana gris, pantalones largos y con la mirada perdida, estaba acostado sobre la falda de su mujer.

Adela tenía sus ojos empapados en lágrimas, su voz era suave y triste, y una de sus manos acariciaba la cabeza de su esposo mientras la otra abrazaba uno de sus hombros.

En tanto, la Terminal de Omnibus estaba prácticamente vacía. Apenas algunas boleterías abrieron y pocas personas consultaron para viajar a su destino. Otros, en cambio, solo buscaron respuestas. "Anoche (por el domingo), vinimos a las 2 de la mañana porque teníamos la esperanza de viajar, pero no pasó nada", afirmó la perjudicada. Amplió que, en ese momento, una de las empleadas de las boleterías le dio comida al matrimonio que luego se fue a dormir, por última vez, al albergue municipal.

Luego de la visita de LA ARENA, dos concejales del Frepam visitaron a Luis y Adela. Dialogaron con ellos, se pusieron al tanto de su situación, y se comunicaron con funcionarios del municipio. Al cierre de esta edición, este medio habló con fuentes municipales quienes confirmaron que el matrimonio fue trasladado nuevamente al albergue municipal.

Boletos vendidos y sin refuerzos

LA ARENA realizó ayer un relevamiento por las boleterías de la Terminal de Omnibus de esta ciudad. La mayoría de los encargados y oficinistas consultados coincidieron que el movimiento en estos días es prácticamente nulo, y que aún no saben si las distintas empresas van a colocar refuerzos cuando se solucione el conflicto.

"Antes del paro, vendimos muchos pasajes y no sabemos si pondremos refuerzos", dijo la encargada de la boletería de la empresa Vía Bariloche. En tanto, el empleado de la firma

Tus dijo que vendieron pasajes inclusive hasta el sábado pasado y que tampoco saben si pondrán colectivos. "Antes del paro, vendimos los boletos de manera normal pero nunca pensamos que iba a pasar esto, es algo que nunca fue visto", enfatizó la oficinista de Pullman General Belgrano. También indicó que se vendieron boletos antes de la huelga y que no saben si habrá refuerzos. "Vendimos pocos pasajes, el paro nos está afectando de manera normal, pero en nuestro caso es mínimo porque el colectivo de esta empresa viaja solo a Mar del Plata", afirmó la empleada de El Rápido. Por último, desde Dumas Cat indicaron que vendieron "muchos boletos" sobre todo durante el fin de semana. Aclaró que los micros de corta distancia funcionan de manera normal y que hasta el momento no hay refuerzos programados.

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