Aunque él lo niega, sus interlocutores dicen que ya venía arreglando su salida del Gobierno para asumir en la Anses junto a Bossio.
Desde hace un tiempo, Adaro viene construyendo puentes con funcionarios del Gobierno nacional y aunque él en persona ha negado la proximidad de una salida, voceros cercanos al ministro confirmaron que -en principio- tenía previsto alejarse en marzo, mientras intendentes del justicialismo ratificaron que el propio titular de Gobierno les comentó que tiene en vista irse a un puesto en la Anses (Administración Nacional de Seguridad Social), aunque sin mencionar fechas.
En la Anses confirmaron la buena relación existente entre el ministro de Gobierno y el titular del organismo nacional y ex funcionario mendocino Diego Bossio, y hasta se llegó a especular con la posibilidad de una gerencia. No obstante, durante la última reunión de gabinete, Adaro había mostrado continuidad en su labor al frente del ministerio, al informar sobre los preparativos para impulsar la Reforma Constitucional.
Durante esta semana fue confirmado en su puesto por el gobernador Celso Jaque, quien rechazó la idea de una "responsabilidad política" en los casos de golpizas a internos detectados en el complejo penitenciario San Felipe.
El acercamiento de Adaro con áreas del Gobierno nacional se fue evidenciando gradualmente a partir de que el ministro se mostró autocrítico del Gobierno provincial por la admisión inicial del subsecretario de Seguridad, Carlos Rico -acusado de violaciones a los derechos humanos- durante el primer gabinete de Jaque.
Además, tras la aprobación de la ley, se manifestó más permeable de un matrimonio igualitario que inicialmente había rechazado. Ambas actitudes le valieron cuestionamientos públicos del propio gobernador Jaque.
Simultáneamente, Adaro fue construyendo relaciones con Bossio, con el ministro de Trabajo de la Nación, Carlos Tomada, y con el titular del gremio de los judiciales federales y mano derecha de Hugo Moyano en la CGT, Julio Piumato.
Los vínculos con el gremialista se estrecharon a partir de la postura adoptada por el Gobierno provincial respecto de miembros de la Justicia Federal en Mendoza, cuando el Estado mendocino se constituyó como actor en los procesos contra jueces y camaristas federales acusados de haber apañado la represión ilegal durante la última dictadura.
De hecho, Adaro buscó convertirse en la cara mendocina del kirchnerismo en cuanto a su discurso de defensa de los derechos humanos.
A ello se sumó la promocionadas presencia de Adaro en el programa oficialista 6,7,8 de Canal 7 Argentina, mientras los vínculos con Tomada se gestaban a partir de la aplicación de los operativos contra el trabajo infantil. Por otra parte, la organización del acto "Mendoza con Cristina" en la Asociación de Box lo mostraron cercano al moyanismo y tomando mucha distancia de su mentor inicial, el diputado nacional Guillermo Pereyra.




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