Un policía que presta servicios en Realicó fue acusado por la fiscalía a cargo de Héctor Aberásturi, de los delitos de "hurto y amenazas simples", por un episodio ocurrido en abril durante una fiesta de casamiento.
De acuerdo con la fuente, Díaz habría tomado una cartera "tipo sobre", que estaba guardada junto a otra pertenencias de los demás invitados, cerca de la barra. Luego la habría disimulado escondiéndola en un carrito para bebé.
Media hora después, personal de seguridad pidió al policía que reintegre la cartera junto con otros elementos, como un porta cosméticos que también se había sustraído. El incidente no quedó allí, ya que el sospechoso del hurto increpó a la mujer dueña de la cartera y amenazó a su hijo.
Los perjudicados radicaron la denuncia días después y se dio intervención al Ministerio Público Fiscal, que inició la investigación del episodio. En las últimas horas se conoció que la fiscalía dio por probado la "conducta ilícita" de Washington Díaz al que se lo acusa de "hurto simple y amenazas simples en concurso real".
En un escrito presentado por el fiscal Aberásturi al juez de Control se solicita que se tenga por presentada la acusación y la prueba documental que acompaña al legajo. Ahora, se espera por la fijación de audiencia y la pena que pedirá la fiscalía, teniendo en cuenta que el acusado es un servidor público.
Secuestrado.
Por su parte, la policía recuperó ayer a la mañana un vehículo que tenía pedido de secuestro. Según la fuente, el automóvil Fiat Duna, que fue ubicado en la calle 15 entre 22 y 24, tenía desde octubre de 2010 un pedido de secuestro solicitado por el Juzgado de Instrucción y Correccional Nº 1, ya que Alberto Servini, el denunciante, manifestó haber comprado el auto y que luego el vendedor se lo quitó.
La venta del vehículo se registró aproximadamente a mediados de 2010. Servini entregó como parte de pago por el Duna una motocicleta y una camioneta, y el saldo lo abonó en cuotas.
Al poco tiempo de comenzar a utilizar el auto, se fundió el motor y el hombre no pagó más las cuotas. El vendedor concurrió a la vivienda de Alberto Servini, acompañado por otras personas y se lo retiró, lo que provocó la denuncia del comprador.
En la mañana del martes, cuando el auto fue encontrado, era conducido por una tercera persona, que manifestó haber comprado el Duna hace una semana en esta ciudad. El conductor colaboró en todo momento con la policía y acompañó a los efectivos a la Brigada de Investigaciones donde el auto permanecerá secuestrado.
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