El paquete tendrá carácter permanente y aparte de la eurozona, recibirá fondos del FMI y de países europeos que no usen la moneda común. Comenzará a funcionar en 2013
El nuevo fondo, el Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEE), formará parte de un paquete global de medidas que se espera que los líderes europeos acuerden a finales de marzo para contribuir a resolver la crisis de deuda, que lleva ya un año.
Aparte de la eurozona, la MEE recibiría fondos del Fondo Monetario Internacional y, posiblemente, de contribuciones voluntarias de países de la UE que no utilizan el euro.
El comisario Económico y de Asuntos Monetarios de la UE, Olli Rehn, señaló que la contribución del FMI podría ascender a 250.000 millones de euros, pero apuntó que aún no se ha discutido el volumen con el organismo.
El acuerdo no escrito con el FMI es que puede haber 50 céntimos por cada euro que los europeos hayan contribuido a estas operaciones, como tenemos como ejemplo en los casos de Grecia e Irlanda, indicó Rehn.
El MEE será un fondo permanente de resolución de crisis, y es probable que incluya la posibilidad de que inversores privados tengan que asumir pérdidas si un estado de la eurozona se declara insolvente.
El mecanismo se creará a mediados de 2013 para ayudar a los países solventes que atraviesen problemas de liquidez y reemplazará al FESF (Fondo Europeo de Estabilidad Financiera) y al Mecanismo Europeo de Estabilidad, que en total suman un valor nominal de otros 500.000 millones de euros disponibles.
El FESF tiene 60.000 millones de euros, y garantías de los gobiernos de la eurozona por hasta 440.000 millones de euros, pero su capacidad efectiva es de sólo 250.000 millones por las garantías que establece.
Esa cifra puede ser insuficiente para rescatar a más de dos países si Portugal, y potencialmente España, siguieran los pasos de Grecia e Irlanda y necesitaran un rescate.
Por eso, los ministros quieren aumentar su capacidad de préstamo efectiva al total de 440.000 millones de euros y darle flexibilidad operativa, pero no hay acuerdo - y de hecho hay bastantes diferencias -sobre cómo debería lograrse eso.
Lo que me gustaría decir es que tanto el FESF como el MEE no son objeto de acuerdo general hasta que todo esté acordado. No se ha acordado nada hasta que se haya acordado todo, dijo.
Alemania, que en su calidad de mayor economía europea resulta crucial para alcanzar cualquier acuerdo, es reacia a apoyar un aumento del FESF a menos que otros estados de la eurozona acepten medidas de recortes de gastos y hagan a su economías más competitivas.
Los líderes de la UE se reunirán el 24-25 de marzo para cerrar un acuerdo sobre el paquete completo.
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