Acopiadora reduce un 11% el precio del tabaco pactado días antes de fin de año

Menuda y desagradable sorpresa se llevaron los productores tabacaleros en la boca de acopio de Alliance One International, al recibir por su producto un 11 por ciento menos de lo que están pagando la Cooperativa de Tabacaleros de Jujuy y Massalin Particulares, lo que a la vez representa una disminución del 5 por ciento, respecto de la cosecha pasada.
Obligados a entregar el tabaco producido para cubrir compromisos salariales y otros costos de producción, los tabacaleros aceptaron el precio fijado unilateralmente por la compañía, que como se recordará, no adhirió al acuerdo de precios celebrado por las cooperativas y cámaras de Jujuy y Salta, conjuntamente con Massalin Particulares, mediante el cual se estableció un aumento del 6 por ciento para el acopio de la presente campaña.

Cómo única compensación, los productores recibieron la promesa de que se mejorará el recibo en boca de acopio. Una pauta subjetiva que no convenció prácticamente a nadie.

La Cámara del Tabaco de Jujuy advirtió recientemente que la producción tabacalera en general se encuentra atravesando una difícil situación social y económica debido a la falta del compromiso que la industria y los dealers asumieron con los productores para la compra del tabaco en la presente campaña.

Dicha entidad sostuvo que “a pesar que los productores cumplieran con fijar un precio con anterioridad al inicio del acopio, a solicitud de los compradores, como condición para tener una compra fluida de su producto. Hasta el momento sólo dos acopios, Cooperativa y Massalin, a los que ahora se sumó Alliance One, están comprando tabaco. Habitualmente son cuatro compañías las que compran la mayor parte de la producción. Universal todavía no anunció cuándo, ni en qué condiciones comenzará el acopio. Tampoco adelantó los volúmenes de compra.

Los productores llevan cosechados más del 50% de su producción y debido a esta situación sus galpones están abarrotados de tabaco sin lugar donde guardarlo ni recursos para continuar con la cosecha. En consecuencia, están imposibilitados de afrontar el pago de salarios de los miles de trabajadores que se ocupan en esta temporada, como tampoco de los créditos contraídos con comercios, agroquímicos, bancos, entre otras obligaciones. Situación que afecta gravemente a los pueblos que dependen del gran movimiento social y económico que genera esta importante actividad.

Durante el fin de semana y previo al inicio de acopio de Alliance, el presidente de la Cámara del Tabaco, Pedro Pascuttini, expresó “una vez más, a nuestro entender, los productores obramos con la conducta de la buena fe, de la equidad, del esfuerzo, esperando que todos los actores seamos serios en el cumplimiento de los compromisos y responsables de las obligaciones asumidas”. Pero debido a esta situación reiterada señaló “estamos convencidos que el sistema debe modificarse de lo contrario el productor seguirá siendo siempre el pato de la boda”.

“Si había tanto interés para que se fijara prematuramente el precio del tabaco, de lo contrario el apocalipsis y el diluvio estaba a la vuelta de la esquina, por lo que visitaron a los gobiernos y a productores”. Pascuttini se preguntó: porqué a esta altura de la cosecha los dealers (Alliance One y Universal) no acopian y mucho menos manifiestan qué volumen comprarán?”, remarcó el dirigente.

Al mismo tiempo también cuestionó que “si se firmó un acuerdo de precio, de estricto respeto al patrón tipo y fluidez en el recibo con la industria y los gobiernos por qué no se cumple?”.

En es contexto, Pascutti se preguntó “cómo hacen los productores que tienen amontonado su tabaco en los galpones (con todo los riesgo que implican) con el pago de los salarios de los trabajadores, las boletas de energía y gas, el pago del abono y los agroquímicos, los vencimientos bancarios e impositivos y otras deudas personales?”.

Variable de ajuste

“Se confirmó en el 2010 tendencias de aumentos importantes en los precios internacionales del tabaco tal cual lo sostuvo anticipadamente la Cámara del Tabaco de Jujuy en reuniones por la fijación del precio. Prueba de ello en Brasil, por la apreciación que experimenta el real en los últimos tres años, fue determinante para el traslado de esos incrementos en la Argentina. Sin embargo, el productor sigue siendo la variable de ajuste”, reveló Pascuttini.

A pesar de esto el líder del sector dijo “tenemos la esperanza de que este año sea mejor, continuaremos trabajando para que sea así”. Agregando en este sentido “admitimos que puede tomárselo como una expresión de deseo, pero lo cierto es que lo sentimos, más allá que cada año se nos hace más difícil producir y no porque no hagamos los deberes ni le mezquinemos sacrificio sino porque las particularidades de la producción y un mercado especial lo condicionan y determinan”.

En este sentido recordó “Nos preparamos todo el año para las diferentes etapas del cultivo, desde la preparación de los suelos hasta fijación del precio pasando por los innumerables obstáculos para tener en tiempo y forma los recursos del FET”.

“Pero hoy -señaló Pascuttini- con sabor amargo vemos que no hay fondos que alcances para cubrir nuestras obligaciones económicas asumidas si o si sin otra alternativa”. Es aquí donde existen interrogantes, entre muchos, que deben responderse con la verdad real: ¿Porque producimos? ¿Porqué seguir produciendo?. ¿Cómo se corrige la evolución constantes de los costos, es cierto que sobra tabaco en el mundo, que no hay demanda?, África aumenta su superficie, ¿cuanto?. ¿Y los países que han dejado de producir?. ¿A China le basta con lo que produce?. Los países de Europa y el Sudeste Asiático deben destinar más campos a la producción de alimentos, ¿quién producirá ese tabaco?”.

Por último el líder del sector señaló “para nosotros el significado de -producción tabacalera- sigue siendo sinónimo de generador y multiplicador económico – social, actividad eminentemente artesanal, tomador intensivo de mano de obra, el mayor aportador agrario a los sistemas previsional y social por salarios de trabajadores, polo de desarrollo para los pueblos de las zonas plantadoras, ingresos al fisco provincial y nacional, importante participación en el producto bruto geográfico de la provincia, continuas inversiones en los predios de explotación y costos de campañas exorbitantes hasta límites imposibles de afrontar entre otras”.

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