Anunció que en un año volverá la mitad de las tropas desplegadas
Por Silvia Pisani |
WASHINGTON.- Con un discurso centrado en la economía y en promesas de puestos de trabajo para la clase media, el presidente Barack Obama anunció ayer una "aceleración" en el retiro de tropas norteamericanas de Afganistán y envió un mensaje a Corea del Norte con el llamado al desarme nuclear internacional, tras la poderosa prueba del régimen.
Fueron los tramos más sorpresivos de su esperado discurso del Estado de la Unión. Entre aplausos, Obama avanzó en la agenda de su segundo mandato, al anunciar el retiro de cerca de 34.000 soldados de Afganistán, lo que significa una reducción de cerca del 50% del contingente de tropas que Estados Unidos mantiene en ese país desde hace más de diez años.
Hasta ahora, la Casa Blanca había acentuado el retiro de tropas de Irak, pero la inestable situación en Afganistán le complicaba avanzar en la misma línea. Ayer, Obama dio el paso. No sólo fue eso. En una de sus apelaciones en materia de seguridad internacional, Obama llamó a "eliminar" en por lo menos un tercio el arsenal nuclear internacional. La propuesta compromete de lleno a Estados Unidos y se produce en medio de nuevas evidencias de pruebas nucleares por parte de Corea del Norte.
Horas antes del discurso, Obama calificó de "provocación" el gesto de Pyongyang, a la vez que prometió "seguridad" a sus alarmados vecinos.
El discurso del Estado de la Unión suele ser un repaso de la agenda de gobierno y un anuncio de lo que se propone para el futuro inmediato. Muy arraigada en la tradición política norteamericana, suele ser una ocasión revestida de señales que van más allá del discurso verbal.
Una de las más comentadas ayer fue la presencia de "inmigrantes indocumentados" en el palco de invitados especiales a los que convoca la primera dama. La elección de Michelle Obama recayó en Alan Alemán, un estudiante indocumentado nacido en México cuya meta es convertirse en médico, pero que, de no mediar una reforma migratoria, corre el riesgo de ser deportado.
Obama prometió que durante este mandato habrá soluciones para que "reconozcan un camino a la ciudadanía" para los más de 11 millones de indocumentados que hay en el país.
La otra parte de la jornada se la llevó el interés en el tradicional discurso de réplica de la oposición. Esta vez la tarea recayó en el senador por Florida Marco Rubio, una de las estrellas del Partido Republicano.
A él le tocó replicar el argumento presidencial sobre responsabilidades económicas compartidas como medio para asegurarse que "el esfuerzo del gobierno se oriente hacia la mayoría y no en beneficio de pocos", en un nuevo clamor a favor de una mejor distribución de la carga fiscal. "Es la tarea de nuestra generación volver a encender el verdadero motor del crecimiento económico de Estados Unidos, que no es otro que una clase media que crezca y triunfe", afirmó el presidente.
Reflotó luego la idea del llamado "sueño americano", según el cual "el esfuerzo tiene recompensa". Obama pidió "restaurar el pacto que construyó este país: la idea de que, si trabajas duro y cumples tus responsabilidades, puedes avanzar, sin importar de dónde vengas". Idea sobre la que apoyó su apelación a trabajar por la reforma migratoria.


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