Desde la petrolera aseguran que la empresa está sólida y culpan a la situación económica argentina y al congelamiento de combustibles.
A pesar del futuro prominente que muchos analistas le atribuyen por ser la principal jugadora de Vaca Muerta, YPF está atravesando uno de sus peores momentos y ya cotiza al valor más bajo desde la crisis del 2002.
Este miércoles, el precio del ADR en Wall Street cayó hasta los 8,84 dólares, un desplome que ni siquiera se había visto en el momento de la nacionalización impulsada por Cristina Kirchner.
De esta manera, se vende a prácticamente la mitad de lo que valía al momento en el que Macri asumió la presidencia y a menos de una tercera parte del pico de 26 dólares de enero del 2018.
Desde la petrolera aseguraron a este medio que la empresa está sólida y que se trata de un fenómeno estrictamente vinculado a la coyuntura local. Para ello, señalan el derrumbe de los precios de todas las empresas argentinas que cotizan en Nueva York, muchas de las cuales lo hicieron con mayor profundidad que la estatal.
Por ejemplo, mientras que el precio de YPF bajó un 46% en el último mes, el de Edenor lo hizo un 70%, Central Puerto un 64,7% y la totalidad de los bancos como Galicia, Supervielle, Francés y Macro lo hicieron en un 64,8%, 61,4%, 60,6% y 61,07%, respectivamente. También es cierto que Tenaris, Irsa, Mercadolibre, Corporación América y Ternium tuvieron un mejor rendimiento que la petrolera.
YPF acumuló una pérdida de $ 10.480 millones en el primer semestre
"Yo no tengo dudas de que los fundamentos de la compañía están muy bien. Se trata de un momento en particular donde se combinan la inestabilidad macroeconómica con el congelamiento de combustibles. Pero somos optimistas en que la situación se va a enderezar", afirmó a LPO un importante ejecutivo de la compañía.
Sucede que la decisión de frenar los aumentos de naftas le asentó un duro golpe a la petrolera de bandera, que tiene a la venta de combustibles como su principal ingreso, ya que abastece el 57% de este mercado.
Sin embargo, algunos especialistas se muestran preocupados con el balance de la compañía -que acumuló una pérdida de $10.480 millones en el primer semestre- y cuestionan que el principal error fue no "haber sabido independizarse del poder político", como tantas otras veces sucedió a lo largo de la historia de la firma.
En tanto, desde el peronismo piden que el gobierno haga una compra masiva de acciones para preservar su precio y manifiestan que después del 10 de diciembre volverá a aumentar la producción y será protagonista de un gran salto exportador.
"Con nosotros va a aumentar su refinación, vamos a recuperar la producción convencional en las provincias productoras que el macrismo decretó inviables, impulsaremos la petroquímica en su alianza con Dow y la planta de Profértil. Siempre buscando que aumente la demanda interna y la exportación con valor agregado", subrayó a LPO uno de los referentes energéticos del kirchnerismo, Federico Bernal.

Comentá la nota