Abatida por una crisis económica, la concesionaria devolvió las llaves de la hostería municipal. Acusó persecución y falta de apoyo al sector.
La caída de la hostería ya había comenzado varios meses antes por los permanentes desencuentros entre Ordoñez y el jefe comunal . Tres días antes de marcharse, Ordoñez comenzó a retirar todos los muebles e inversiones que se habían realizado en los últimos siete años, desde el momento en que llegó a la villa de Ambato. Invocando su derecho sobre ellos por haberlos adquirido se llevó colchones, calderas, un generador de energía, lámparas, electrodomésticos, portones y farolas, puertas, tableros y algunos otros elementos vendió entre los mismos lugareños .
Según recuerdan los lugareños, la hostería comenzó a edificarse en 1953 y tiene más de cinco décadas de historia. Ordoñez llegó al lugar como encargada del ex concesionario, el arquitecto Castelbianchi . En noviembre de 2007 al retirarse quién había sido su empleador firmó un contrato con el ex intendente Arturo Lorenzo que le otorgó la concesión por 15 años con una cláusula que permitía la "opción a compra".
Un mes después la intendencia cambió de signo político y asumió Félix Casas Doering que cuestionó el convenio firmado por su antecesor al argumentar que existían serias irregularidades ya que no se había llamado a licitación o concesión. El intendente inició un planteo judicial que todavía no se resolvió.
Sorprendido por la retirada, el jefe comunal fue con la Policía y otros colaboradores hasta el inmueble para relevar los bienes que quedaban en la hostería. Casas Doering relató a EL ANCASTI que tomó nota de los muebles antiguos que quedaron en el lugar- un piano, sillones, mesas, sillas, entre otros- y derivó el tema a la Justicia. Pero lo cierto es que tampoco el intendente conoce cuáles eran los bienes que pertenecía a la hostería porque no existe documentación en el municipio.
Ordoñez justificó su retirada al señalar que no hubo políticas para incentivar al turismo y el último año entró en una crisis económica que no le permitía solventar los gastos fijos. Dijo que golpeó varios puertas pero nunca encontró respuestas. "Queremos decir que nos vamos porque no nos dejaron trabajar.", relató la empresaria.
La historia no llegó al capítulo final. Ordoñez regresó a Córdoba, con dos valijas, una máquina de café y un poco de vajilla para instalar un bar. El intendente reclamará en la Justicia para que le restituyan el inmueble al municipio e investiguen el caso.
Comentá la nota