En 2012, Corrientes recibió $ 787 por habitante, mientras que Chaco, $ 2.724

En 2012, Corrientes recibió $ 787 por habitante, mientras que Chaco, $ 2.724

Los datos fueron revelados en la conferencia “Federalismo es futuro”, en la que reconocidos disertantes demostraron la necesidad de reformular el esquema del reparto de fondos de coparticipación en la Argentina.

En el marco del Plan Estratégico Participativo, el Gobierno provincial desarrolló ayer una conferencia denominada “Federalismo es futuro”, en la cual se expusieron los principales lineamientos en defensa de este esquema como base de desarrollo local.

En la conferencia disertó Fabio Quetglas, investigador del Cippec, sobre Desarrollo Local y Política Fiscal y Nadín Argañaraz, director del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf), sobre federalismo fiscal.

Quetglas manifestó que “en Corrientes se va por el camino acertado al fortalecer los gobiernos locales, porque son los que se hacen cargo de la gestión bajo la presión de la ciudadanía”.

En tanto que, por su parte, Nadín Argañaraz focalizó su presentación en la cuestión de la relación Nación-Provincias y la relación Provincias-Municipios y remarcó en primara instancia que en la Argentina existe un centralismo importante en la administración de recursos.

“Una de las cuestiones centrales que surge es que, en primer lugar, tenemos un desequilibrio fiscal vertical, como lo tienen países como Australia o como Canadá, donde la Nación recauda más que lo que gasta y tanto las Provincias como los Municipios, gastan más de lo que recaudan. Esto se da por cómo nos hemos organizado y, por ende, necesitamos un sistema de transferencias verticales que en el ideal debieran permitir un funcionamiento adecuado en materia de eficacia y eficiencia”, dijo.

“Lo que uno ve en los últimos años es una centralización de recursos a nivel de la Nación, consecuentemente la resignación de recursos por parte de las Provincias y, por carácter transitivo, los Municipios también son afectados por esa reasignación de recursos que hacen las provincias”, explicó.

“Corrientes tiene un índice de coparticipación del 3,5 por ciento; es decir que Corrientes está resignando más de 1.500 millones de pesos por año, fruto de que los impuestos no se están coparticipando como debieran en función de la Ley 23548. Eso creo que es para todas las provincias relevante”, comentó.

“A nivel primario pasa esto: es decir, un centralismo presente de recursos a nivel de la Nación. A nivel secundario, lo que uno ve es que en la Argentina siguen las grandes disparidades de la capacidad per cápita de gastos que tiene cada provincia. Ahí no solo tenemos una disparidad cuando uno mira las 24 jurisdicciones, sino que tenemos una disparidad inclusive entre jurisdicciones de similares características. Cuando la clasificamos por densidad poblacional y por nivel de ingresos, uno ve la enorme disparidad que tiene la coparticipación por habitante entre La Rioja y Salta”, remarcó.

Los números de la desigualdad

“Hasta agosto de 2014 prácticamente la coparticipación es similar a la de 2013, hasta agosto, Corrientes ha recibido 6.850 per cápita contra Chaco, que ha recibido 8.744 pesos per cápita y Formosa, 11.855 per cápita; Catamarca, 11.803 pesos per cápita; Salta, 5.616 pesos per cápita y Misiones, 5.614 pesos per cápita. Claramente tenemos un debate serio de federalismo, no solo a nivel de distribución primaria, reparto Nación-Provincias, sino a nivel de distribución secundaria.

Pero tenemos un gran problema en la Argentina, que es la discrecionalidad. Un porcentaje de las transferencias que van de la Nación a las Provincias que son discrecionales, es decir que son transferencias que la Nación hace para financiar gastos corrientes o gastos de capital y lo que prima en las transferencias es la cuestión política”, sentenció.

“En 2012 Corrientes recibió de transferencias discrecionales 787 pesos por habitante. Chaco recibió 2.724 pesos, es decir que Corrientes recibió prácticamente la tercera parte de lo que recibió Chaco”, resaltó Argañaraz.

“El sistema de transferencias discrecionales tiene que ayudar a nivelar las disparidades que se generan en las transferencias automáticas. Cuando introducimos las transferencias automáticas hay una nivelación, disminuye la disparidad de distribución de recursos entre las jurisdicciones, lo cual es lógico ahora cuando a eso le introducimos las transferencias discrecionales, que son para nivelar la distribución de recursos, vuelve a aumentar la disparidad. Es decir que tenemos un esquema donde las transferencias discrecionales que son claramente con un tinte político te disminuyen la nivelación que las transferencias automáticas te generan. En este reparto discrecional uno advierte que provincias como Corrientes o como Córdoba son claramente perjudicadas respecto a otras jurisdicciones”, finalizó.

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