Descontando lo distribuido entre las comunas, al menos 140 millones quedaron para la Provincia.
Aunque la Provincia no transparentó ese número ni dio a conocer en qué invirtió o piensa invertir el dinero -que tiene destino específico-, el dato surge de un simple cálculo: la Provincia distribuye el 30% de lo que recibe entre sus municipios. Así que, si hasta la primera quincena de diciembre del año pasado, el fondo federal solidario representó un total de 58,2 millones de pesos para los 36 municipios, la Provincia recibió un total de casi 200 millones. Descontando lo distribuido entre las comunas, bajo los mismos índices de la coparticipación municipal, surge que, al menos, 140 millones quedaron como fondos genuinos para la Provincia.
Destino específico
Los recursos que provienen de las retenciones a la soja son, por decreto presidencial, de uso específico: sólo pueden ser destinados a financiar obras que contribuyan a la mejora de la infraestructura sanitaria, educativa, hospitalaria, de vivienda o vial en ámbitos urbanos o rurales.
Entre los municipios, es la Subsecretaria de Asuntos Municipales la encargada de fiscalizar el destino otorgado a esos recursos. Pero a nivel provincial, si bien se deben rendir cuentas a Nación por el uso, se desconoce en qué invirtió la Provincia los recursos millonarios de la soja. De hecho, esos casi 200 millones fueron un complemento interesante que contribuyó a sellar la holgura de las cuentas provinciales en 2010 y que aportaron su parte para que la Provincia cierra el año con un superávit fiscal de, por lo menos, 400 millones de pesos.
El origen
El Fondo Federal Solidario fue una medida que implementó el Gobierno Nacional en abril del año pasado, tras un prolongado conflicto con el sector del agro. Consiste en distribuir entre todas las provincias el 30 por ciento de lo que se recauda por las retenciones a la soja. Luego, ese producido se reparte entre las provincias de acuerdo con el índice de coparticipación federal.
Del total que recibe Catamarca por este fondo, el 70 por ciento queda en las arcas del Estado provincial y el restante 30 por ciento se distribuye entre los municipios, también de acuerdo con el índice de coparticipación municipal.
Una inyección de liquidez para los municipios
Justo cuando los recursos por regalías mineras comenzaron a verse menguados por la merma en el poder extractivo de la mina, llegó el Fondo Sojero para complementar aquellas partidas que, como éstas, tienen un destino específico. Durante todo 2010 -los datos incluyen hasta la primera quincena de diciembre- los recursos de la soja representaron poco más de 58 millones de pesos para los municipios. Y, según el detalle mensual, tuvieron su pico de ingreso en octubre, cuando la soja representó casi 7,5 millones de pesos extra para los municipios. Distribuido bajo el mismo esquema de la coparticipación municipal, la comuna capitalina es la que más recursos obtuvo: 18 millones en el año. Le siguen Valle Viejo, con 3,5 millones y Santa María, con 2,5 millones de pesos. Hasta el momento, sólo Antofagasta de la Sierra fue sancionada por no rendir cuentas del destino dado a esos recursos.
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