El pultismo, en el abismo: del poder municipal en Mar del Plata al 4%

Acción Marplatense finalizó último y se quedó con las manos vacías. “Claramente el principal responsable es Pulti”, marcan en la oposición interna. Exigen renovar el “partido de la ciudad”.

Muy lejos quedó aquel triunfo que, hace diez años, lo catapultó al poder municipal de Mar del Plata y, mucho más, aquella reelección con casi el 40% de los votos en tiempos de sintonía con la administración central. El sector referenciado por el ex intendente Gustavo Pulti recibió este domingo un fuerte cachetazo que lo ubicó en el último lugar de las elecciones en el orden local con apenas el 4% de los sufragios, acentuando así la honda crisis que sucumbe Acción Marplatense (AM).

Despegado del kirchnerismo y luego de ganar las PASO por escaso margen ante el sector interno que le disputa las riendas del espacio, el pultismo se quedó con las manos vacías en el reparto de bancas. A pesar del fuerte llamado al corte de boleta subrayando el carácter vecinal del denominado “partido de la ciudad”, la decisión anunciada por la corriente que cayó en agosto de no integrar lista de cara a octubre, fue el párrafo central de la crónica de un final anunciado.

“No me sorprende el resultado”, sostuvo en diálogo con Letra P el referente de la oposición interna al pultismo, el concejal Santiago Bonifatti, quien argumentó: “Cuando decidimos crear Nueva Acción fue porque veíamos que había un grupo de personas en Acción Marplatense que tenía un rumbo equivocado, sin la autocrítica necesaria. El resultado se explica a través de la falta de renovación política”.

Vale recordar que, con casi 16 mil votos, Nueva Acción cosechó el 47,6% de los votos de AM en las Primarias, sufragios que eran vitales en octubre para que el “partido de la ciudad” logre al menos meter un concejal. Sin embargo, la lista del pultismo, con Marcelo Artime a la cabeza, no sólo no logró retener esos votos, sino que perdió casi dos mil voluntades que lo habían acompañado en agosto para ganar la interna de AM.

En un bunker prácticamente vacío, Artime atribuyó a "la polarización” en el orden nacional la lapidaria performance de su boleta. En declaraciones a los medios, el candidato de Pulti aseveró. “Se mantuvo lo que habíamos visto en las PASO: una elección absolutamente nacionalizada y polarizada por Cambiemos y Unidad Ciudadana. Nosotros pensábamos que podía revertirse en algunos sectores de la población”.

Buscando descomprimir, Artime sostuvo que “antes de ser gobierno”, AM pasó “por una situación tan complicada como esta” y señaló que el partido mantiene en el deliberativo “dos ediles”. Aquí, hizo referencia a Claudia Rodríguez y Marcelo Fernández (ambos con mandato hasta 2019), pero omitió a un tercer concejal de AM que tiene dos años más en el recinto: Santiago Bonifatti. Así, dejó en evidencia una grieta que se ensancha en el partido y que abre varios signos de interrogación sobre el futuro del mismo.

“Si no se toma alguna decisión estamos en más problemas de los que pensamos. Es fundamental el capítulo del debate interno, donde se reconozcan errores y se deje lugar a una renovación”, aseveró Bonifatti a este medio para no dudar en identificar al mayor culpable de la crisis de AM: “Claramente el principal responsable es Gustavo Pulti”.

Al llamar a “reconstruir el partido de la ciudad”, el edil de Nueva Acción señaló que las urnas dieron “un mensaje muy contundente” que exige un “momento de conversar, reflexionar y discutir” puertas adentro del espacio.

Al ser consultado sobre dónde considera que se dirigieron los votos que en las PASO acompañaron a la lista que auspiciaba y encabezaba Juan Rey, Bonifatti señaló: “Se han dividido en tantas propuestas como ha habido. No nos creemos dueños de los votos y no apoyamos a ninguna lista explícitamente. Probablemente estén dispersos en algunas de las propuestas de la oposición”.

Así, desestimó la participación de Rey en el acto de Cristina Fernández de Kirchner en la ciudad, recordando que la “relación particular” entre quien encabezó la lista de Nueva Acción y la ex presidenta provienen de tiempos en los que Rey se negó a remarcar los precios en su comercio, lo cual le valió un llamado de reconocimiento por parte de la entonces mandataria nacional. En ese sentido, señaló que también se dieron participaciones en actividades de la candidata seccional randazzista, Inés Arrondo, pero que eso –reiteró- no implicó ningún “apoyo explícito” a candidato alguno: “No creemos haber direccionado votos a ningún lado”, sostuvo.

FUTURO INCIERTO. Con el duro revés en las urnas, se abre una etapa en la que, con el cachetazo electoral aun ardiendo, todavía asoman más interrogantes que certezas. “Creemos necesario hacer una evaluación reflexiva y serena sobre nuestro desempeño en las urnas”, deslizó el pultismo en la cuenta de Twitter de AM.

En mucho de esto tendrá que ver qué postura tomará el ex alcalde, el cual, hasta este domingo, dio cuenta de su escasa voluntad de reconstruir el partido que fundó en 1997, sin masticar la derrota de 2015 a manos de Carlos Arroyo y encerrado en su cada vez más escueta estructura.

Sin dar un paso al costado en la toma de decisiones y poniendo obstáculos a la irrupción de una nueva dirigencia, esta impronta quedó plasmada cuando la Junta Electoral de AM, con sus tres miembros que responden al pultismo, había resuelto anular las dos primeras precandidaturas de la nómina de Nueva Acción al marcar que ambos postulantes no estaban afiliados al partido.

Presentaciones posteriores mediante, finalmente la oposición interna al ex intendente pudo presentar la nómina original en las PASO y estuvo cerca de derrotar a la boleta que, diseñada por la lapicera de Pulti, llevó a su ex secretario de Gobierno y a su esposa, Lucila Branderiz, en los dos primeros casilleros. Así dadas las cosas, el ex intendente se puso como la cara visible de la campaña de AM en busca de reposicionarse en el revuelto escenario político local. El resultado fue contundente: el 96% de los marplatenses le dio la espalda.

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