El peronismo tiene conducción pero sigue revuelto

El peronismo tiene conducción pero sigue revuelto

Las leyes impulsadas por Cornejo suelen generar grietas. La semana pasada hubo dos que despertaron sospechas incluso dentro del PJ.

El pasado 17 de diciembre, Omar Félix y Roberto Righi asumieron la conducción del Partido Justicialista mendocino. En realidad, ejercen informalmente esa tarea desde principios de octubre, cuando fueron designados por consenso de todos los sectores internos. Sin embargo, aún no logran poner orden en un partido que se ha visto desbandado durante todo este año, luego de las duras derrotas de 2015.

Ese desbande se aprecia sobre todo en la Legislatura, donde la situación es funcional al gobierno de Alfredo Cornejo. El bloque del PJ en la Cámara de Diputados es el mejor ejemplo. Las diferencias se dan entre los que responden (o deben responder) a “los intendentes” y los que no tienen jefes territoriales.

Está claro que quienes gobiernan los departamentos deben mantener una relación amena con el Ejecutivo. La coparticipación que cada quincena llega a San Rafael, Tunuyán, Maipú, San Martín y Lavalle es motivo suficiente para ello. Y es algo a lo que Cornejo ha sabido sacarle provecho para aprobar leyes conflictivas.

Es cierto que, en algunos casos, el apoyo a normas como los endeudamientos, las emergencias o el presupuesto han mostrado cierta homogeneidad en el PJ, pero también ha habido casos en los que el apoyo reflejó las peleas.

Un ejemplo es la aprobación -en agosto pasado- del nuevo Convenio Colectivo de Trabajo de los empleados del Casino. Allí, sólo ocho legisladores, vinculados a los intendentes, dieron el quórum para que se tratara la ley que el oficialismo aprobó.

El miércoles pasado se vivieron situaciones comparables. La media sanción que Diputados dio a la modificación de la EPTM en Sociedad Anónima mostró un triunfo oficialista de 24 votos a favor y 21 en contra. Y si bien la radical Julia Ortega sorprendió votando en contra de su bloque, hubo tres sugerentes ausencias del PJ: Alejandro Viadana, Cristina Pérez (responde al intendente Jorge Giménez de San Martín) y Silvia Ramos (responde a Emir Félix, de San Rafael).

Por la tarde de ese día, en otra votación conflictiva, la del proyecto que transforma al Zoo en Ecoparque, no sólo faltaron los mismos legisladores, sino que se agregó la ausencia de Leonardo Giacomelli (azul, cercano a Patricia Fadel). La votación aquí fue más ajustada: 23 a 21.

De inmediato se habló del “arreglo” entre peronistas y radicales. Incluso, hubo un duro mensaje de Adolfo Bermejo en Twitter. “Debemos ser oposición constructiva, pero estamos llegando al límite de ser oposición boba, así no le servimos al PJ y menos a Mendoza, una pena”, escribió el ex candidato a gobernador.

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